Los refugiados acercan la gran coalición

Policías controlan el acceso de refugiados a Alemania a través del paso fronterizo de la localidad austriaca de Kufstein. :: Uwe Lein / efe/
Policías controlan el acceso de refugiados a Alemania a través del paso fronterizo de la localidad austriaca de Kufstein. :: Uwe Lein / efe

Conservadores y socialdemócratas alemanes, que negocian formar Gobierno, pactan la reagrupación familiar de los asilados

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Los conservadores liderados por la canciller federal en funciones, Angela Merkel, y los socialdemócratas alemanes que lidera Martin Schulz dieron ayer un gran paso adelante en sus negociaciones para pactar una nueva gran coalición de gobierno al alcanzar el consenso en la futura aplicación del derecho de reagrupación familiar de los refugiados. Este capítulo del apartado de migración y asilo en las negociaciones entre la Unión de Cristianodemócratas y Socialcristianos Bávaros (CDU/CSU) y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD) se había convertido en uno de los grandes escollos para tratar de llevar adelante una nueva alianza gubernamental entre las dos mayores formaciones políticas del país.

El acuerdo amplía la suspensión vigente del derecho de reagrupación familiar de los refugiados hasta el próximo 1 de agosto. Pero a partir de entonces, hasta un millar de familiares directos de asilados reconocidos podrán ingresar en Alemania todos los meses. Fundamentalmente personas que huyen de la guerra civil en Siria. Se trata de cónyuges, hijos o progenitores de menores que se encuentran ya en suelo alemán.

Del contingente acordado quedan excluidos los llamados casos extremos, que podrán ingresar en Alemania en cualquier momento por motivos humanitarios urgentes. Una excepción de la que el año pasado solo se beneficiaron un centenar de personas.

El acuerdo alcanzado permitirá que el Bundestag, el Parlamento federal, apruebe mañana prorrogar la suspensión del derecho de reagrupación familiar de los refugiados hasta la fecha pactada. Es el límite para renovar esa medida, que de lo contrario perdería su vigencia a finales de marzo. Hasta el primero de agosto conservadores y socialdemócratas deben consensuar también una nueva normativa sobre la materia. Schulz celebró el compromiso alcanzado como la aplicación de las exigencias planteadas por su partido en el congreso extraordinario celebrado hace diez días.

«El SPD ha conseguido imponerse con un buen acuerdo en la cuestión de la reagrupación familiar» y ha mejorado lo acordado en las conversaciones de sondeo con los conservadores antes de las negociaciones, escribió el presidente de los socialdemócratas en un mensaje a sus correligionarios.

Schulz está obligado a arrancar a los partidos de la Unión el mayor número de concesiones posibles para conseguir que las bases de su partido den luz verde a un eventual acuerdo para una nueva gran coalición en la consulta interna que celebrará al término de las negociaciones. También los conservadores germanos valoraron positivamente el acuerdo en materia de refugiados.

Otros asuntos espinosos

Mientras Angela Merkel habló de una «buena noticia», el ministro federal del Interior en funciones, el cristianodemórata Thomas de Maizière, subrayó que se trata de «un compromiso inteligente y equilibrado». El establecimiento de un contingente mensual de acogida de mil personas por reagrupación familiar «permitirá que nuestra capacidad de integración no se vea desbordada», dijo el ministro.

Desde la delegación socialdemócrata en las negociaciones se subrayó que el derecho de reagrupación familiar de los refugiados no es, sin embargo, la cuestión más espinosa a resolver con los conservadores. Uli Götsch, experto en temas de Interior del SPD, señaló que ambas formaciones afrontan aún «jornadas muy intensas» en las que habrá «duros debates» para resolver las exigencias más relevantes de los socialdemócratas en temas candentes como el trabajo, las pensiones, la familia, la atención a los ancianos y el sistema sanitario.

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