Putin llevará el timón de Rusia seis años más

Vladímir Putin, ayer, en el momento de ejercer su derecho al voto en un colegio de Moscú. :: r. c./
Vladímir Putin, ayer, en el momento de ejercer su derecho al voto en un colegio de Moscú. :: r. c.

Los primeros escrutinios anuncian que el presidente mejora en diez puntos los resultados de 2012 y se garantiza la reelección

RAFAEL M. MAÑUECO MOSCÚ.

Como ya vaticinaban la mayor parte de los sondeos, el presidente, Vladímir Putin, ha sido el vencedor indiscutible de los comicios presidenciales celebrados ayer en Rusia. Según datos sobre un escrutinio del 30% de las papeletas, Putin aparece en primer lugar con el 73,11% de los votos, le sigue el empresario comunista, Pável Grudinin, con el 15,90% de los sufragios y en tercer lugar figura el dirigente ultranacionalista, Vladímir Zhirinovski, con el 6,96%. La glamurosa presentadora televisiva, Ksenia Sobchak, que ocupa el cuarto lugar con tan solo el 1,3% de los votos, constituye la gran decepción para el electorado reformista. Peor ha sido el resultado obtenido por el economista liberal, Grigori Yavlinski, que se sitúa en quinto puesto con el 0,7% de los sufragios. Los otros tres candidatos restantes apenas alcanzan el 0,5%. Una encuesta a pie de urna difundida por el canal de televisión Rossiya-24 concede a Putin el 73,9%, a Grudinin el 11,2%, a Zhirinovski el 6,7% y a Sobchak el 2,5%.

El jefe del Kremlin logró en las pasadas presidenciales, celebradas en marzo de 2012, un 63,60% de los votos. Esta vez, una vez finalice el escrutinio, el porcentaje apunta a una victoria rotunda, lo que indica que las sanciones contra Rusia por la anexión de Crimea y la ayuda a los separatistas del Este de Ucrania no le han pasado factura. Al contrario, las acciones emprendidas contra Ucrania le han reforzado.

El equipo de campaña de Putin organizó una gran fiesta en el bello edificio del Gostini Dvor, en la céntrica calle Ilinka, junto a la Plaza Roja. Acudieron miembros del Gobierno, de la Administración presidencial, dirigentes de la formación gubernamental Rusia Unida y diversos personajes de la vida política y cultural rusa. Anoche se dio un baño de masas en le plaza del Manezh, junto al Kremlin, donde dio las gracias a la multitud por el apoyo.

LA CLAVEAusente Navalni por orden judicial, el resto de los candidatos fracasaron en mayor o menor medida

Los politólogos vaticinan ya un terremoto en el seno del Partido Comunista, ya que Grudinin habría quedado por debajo del 17,18% de los votos que consiguió en 2012 el secretario general de los comunistas, Guennadi Ziugánov. Con el objetivo de haber pescado más votos, Ziugánov, que sigue encabezando el partido, cedió esta vez a Grudinin el puesto de candidato.

Sobchak, que tantas esperanzas había despertado en el segmento liberal del electorado, se puede decir que ha fracasado de forma estrepitosa. Le ha robado votos a Yavlinski, pero sin lograr ella misma remontar a posiciones más o menos dignas. Su intención era crear su propio partido político, empeño que tal vez ahora se vea frustrado.

El principal líder opositor, Alexéi Navalni, que ha quedado al margen de los comicios por haber sido juzgado dos veces por delitos económicos, ya ha anunciado que no se aliará con Sobchak para ningún proyecto político. Mientras, el viejo zorro ultranacionalista, Zhirinovski, mantiene prácticamente intacto su electorado. En 2012 obtuvo el 6,22% de los votos.

El índice de participación en las elecciones presidenciales de ayer en Rusia, según los datos facilitados por la Comisión Electoral Central (TsIK) a las 18:00 horas de Moscú era del 60%. Al cierre de los colegios no se facilitó más información. El índice definitivo podría no llegar al 65,34% registrado en 2012. Sin embargo, a las 10:00 horas había sido del 34,72% , el más alto a esa hora en las últimas dos décadas. Por eso la vicepresidenta de la Duma (Cámara baja del Parlamento), Irina Yarovaya, se apresuró a decir que «esta participación récord indica que la gente considera fiable el sistema electoral».

Los ocho candidatos en liza votaron todos a primera hora de la mañana. Putin lo hizo a las 9:30 horas, la hora más temprana en sus citas con las urnas desde que es presidente, en el colegio instalado en la Academia de Ciencias de la calle Kosiguin de Moscú, como ha venido haciendo siempre. Se había especulado con la posibilidad de que votara en Crimea. Pero en la capital rusa ayer brillaba un sol radiante aunque las temperaturas son frías, unos ocho grados bajo cero.

Una vez depositado su voto y antes de abandonar el edificio, periodistas preguntaron al primer mandatario ruso qué resultado de las elecciones consideraría satisfactorio, a lo que Putin respondió diciendo que «cualquiera que me permita seguir desempeñando el cargo de presidente».

La decisión de Kiev de impedir que los rusos residentes en Ucrania puedan acudir a la embajada y consulados rusos para votar ha causado indignación en Moscú. La dirección ucraniana justifica su decisión en el hecho de que las elecciones presidenciales rusas se celebren en Crimea, territorio que Rusia se anexionó hace ayer justo cuatro años.

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