La psicosis terrorista se apodera de nuevo del corazón de Londres

Sanitarios trasladan a una joven herida en el atropello. :: P. n. / reuters

Un taxista que invadió una acera con su vehículo e hirió a once personas siembra el pánico a las puertas del Museo de Historia Natural

I. GURRUCHAGA

londres. Once personas fueron atendidas en la tarde de ayer por los servicios de emergencia y nueve llevadas a hospitales sin lesiones graves, después de que el conductor de un taxi aparentemente perdiera el control de su vehículo en una de las zonas turísticas más populares de Londres. El incidente creó inicialmente la alarma sobre la posibilidad de que se tratase de un nuevo ataque con fines terroristas.

Un periodista de 'The Times' afirmó que, según una persona que trabaja en los servicios de seguridad del Gobierno, poco después del incidente, a las 14:20, hora local, las autoridades creían que el conductor había sufrido algún tipo de desfallecimiento. Hacia las 18:00 horas, y con el conductor detenido, la Policía de Londres confirmó que no se trataba de un ataque terrorista.

El vehículo avanzaba por Cromwell Road en dirección este cuando, en una esquina en la que a cada lado de la calle están el Museo de Historia Natural y el de Victoria y Albert, giró a la izquierda, se subió a la acera, para entrar excesivamente rápido en la calle Exhibition Road, que es un espacio compartido entre peatones y vehículos, con velocidad máxima de 35 kilómetros por hora. Giró de nuevo a la derecha hasta empotrarse contra un coche aparcado en la acera opuesta.

LAS CLAVESLas autoridades creen que el conductor sufrió un desfallecimiento al volante y perdió el control del coche

Vídeos obtenidos por los medios y testimonios de testigos componían este relato. El conductor, que un testigo dice que salió corriendo de su Toyota Prius negro, registrado como taxi, fue reducido por dos hombres que parecen ser del servicio de seguridad de alguno de los museos y por peatones. Se trata de un hombre negro y en las imágenes sangra de su rostro o su boca, no se sabe si por alguna herida en el choque o en el apresamiento de los voluntarios.

A los diez minutos llegaron las primeras unidades de la Policía y evacuaron la zona. Obligaron a los peatones a entrar en el vecino Museo de la Ciencia para resguardarse, a los paseantes y al personal de establecimientos al otro lado de Cromwell Road -en torno a la estación de metro de South Kensington- a alejarse, para evitar los riesgos de algún nuevo ataque. Ordenaron el cierre del Museo de Historia Natural.

Londres ha padecido este año dos atropellos intencionados de peatones por conductores de vehículos. En marzo, un hombre de 52 años, Khalid Masood, mató a cuatro peatones, una de ellas una mujer de origen español, en el puente de Westminster conduciendo un vehículo todo terreno y a un guardia de seguridad del Parlamento con un cuchillo, antes de ser abatido.

Una zona muy concurrida

En junio, tres hombres murieron por disparos de las fuerzas de seguridad tras atropellar a peatones en el Puente de Londres y acuchillar después a quienes se encontraban en el popular mercado de Borough. Causaron cuatro muerte, entre ellas las de un joven español, y heridas a una cincuentena de personas. El retrato de Masood le presentó más como suicida que como islamista. Entre los autores de los crímenes de Borough había al menos dos militantes curtidos de la yihad.

Las imágenes de los vídeos muestran a gente huyendo tras la colisión de los coches, con la urgencia propia de temer un ataque terrorista como los citados. Era un día de buen tiempo y la zona, desde esas calles hasta el Royal Albert Hall y Hyde Park, es un reclamo de turistas y muy popular entre las familias locales.

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