La prisión de Lula solo depende ya del Supremo

Protesta en Sao Paulo por el posible arresto de Lula. :: efe/
Protesta en Sao Paulo por el posible arresto de Lula. :: efe

Un tribunal brasileño rechaza los recursos del exmandatario, que evita la cárcel hasta el 4 de abril, cuando se decidirá sobre el 'habeas corpus'

MARCELA VALENTE

buenos aires. El Tribunal Regional Federal 4 de Porto Alegre -que había condenado en enero al expresidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva a 12 años de prisión por corrupción- rechazó ayer por unanimidad los recursos planteados por la defensa y dejó a Lula en condiciones de ser arrestado de inmediato. No obstante, el otorgamiento previo de un 'habeas corpus' por parte del Supremo Tribunal Federal impide que, por ahora, el fundador del Partido de los Trabajadores sea encarcelado.

La decisión de los jueces de segunda instancia de negar todos los embargos declaratorios planteados por la defensa constituyó una confirmación de la condena a 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero que había caído sobre el exdignatario hace dos meses. La votación implica devolver el caso al juez de primera instancia, Sergio Moro, para que ordene el inmediato arresto.

Moro había condenado a Lula y había pedido nueve años de prisión en su contra. Desde entonces, el exmandatario inició una campaña proselitista que lo tiene como favorito a las presidenciales de octubre, con un 40% de intención de voto. En previsión del nuevo fallo adverso, sus abogados solicitaron preventivamente al máximo tribunal un 'habeas corpus'. El Supremo se reunió el 22 de marzo para deliberar sobre la petición y admitió el planteamiento pero no tuvo tiempo de pronunciarse sobre la cuestión.

«Mi inocencia»

Los magistrados fijaron entonces una nueva fecha para reunirse y tratar si aceptan o no concederle el 'habeas corpus' a Lula para protegerlo de ir a prisión hasta que tenga una condena firme de un tribunal superior. Esa fecha es el 4 de abril. Hasta ese día, Lula estará protegido.

Moro condenó a Lula por poseer un tríplex en el balneario paulista de Guaruja que el exmandatario asegura que no es suyo. El juez sostiene que la constructora OAS, dueña del edificio, lo hizo para él a cambio de contratos con la petrolera Petrobras. El inmueble está a nombre de OAS y Lula nunca lo ocupó, pero aun así el magistrado lo condenó y el Tribunal Regional confirmó el fallo y lo amplió de nueve a 12 años.

Ayer el Tribunal rechazó todos los planteamientos de la defensa y dejó firme la condena. Eso significa que el expresidente debe ir a prisión. Si Moro no ordenó su arresto ayer mismo fue por causa del 'habeas corpus' que preserva la libertad de Lula al menos hasta el 4 de abril. «Estoy obligado a intuir que este es un proceso político», manifestó el expresidente poco antes de conocer el fallo de ayer. «Mi calma es la mayor demostración de mi inocencia», dijo.

El exmandatario realiza en estos días una gira por los Estados del sur de Brasil para reunirse con sus simpatizantes. El domingo, uno de los autobuses que lo trasladaban sufrió un ataque a pedradas que hizo que se rompiera el parabrisas. Ayer, mientras el tribunal deliberaba, otro grupo de opositores impedía la entrada de la caravana en Paraná.

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