Polémica en Italia por la entrada de la Policía francesa en un centro de inmigrantes

Emmanuel Macron. :: efe/
Emmanuel Macron. :: efe

La ONG que gestiona el local denuncia que los agentes galos obligaron a un residente a realizar una prueba de orina e intimidaron al personal

R. C. ROMA.

Políticos de Italia criticaron ayer que cinco agentes de la Policía francesa entraran en un centro de inmigrantes gestionado por una ONG y situado en la localidad de Bardonecchia, en la frontera con Francia, para pedir una prueba de orina a un inmigrante que se encontraba allí. El Gobierno italiano consideró «inaceptable» el incidente y convocó al embajador de Francia en Roma, Christian Masset, para transmitirle el malestar del Ejecutivo trasalpino.

El Ministerio italiano informó de que, tras conocer el incidente, pidió explicaciones a las autoridades francesas a través de la embajada de Francia en Roma y de la misión diplomática italiana en París, pero no obtuvo las justificaciones necesarias por «el grave acto (totalmente fuera del marco de colaboración entre Estados fronterizos)» y convocó al embajador francés.

EL DATO

1990
Francia apela a unos acuerdos firmados con Italia ese año para justificar a sus gendarmes.

La ONG Rainbow for Africa, que gestiona este espacio, denunció en su cuenta de Twitter que a última hora de la tarde del viernes estos agentes de la Policía de Aduanas de Francia «entraron armados en el ambulatorio» de Bardonecchia, que se encuentra en la provincia de Turín.

Una vez dentro, según el testimonio de la entidad, obligaron «a un inmigrante a realizar una prueba de orina» e intimidaron al personal de la ONG que estaba en ese momento en su interior. «Nuestra asociación condena lo sucedido», escribieron en la red social.

A disposición

El Gobierno francés se puso ayer «a disposición de las autoridades italianas» para aclarar «el marco jurídico» que permitió a la Policía francesa de Aduanas entrar en un centro de inmigrantes gestionado por una ONG y situado en Italia.

«Para evitar más incidentes en el futuro, las autoridades francesas se ponen en disposición de las italianas para aclarar el marco jurídico y operaciones que permite a la policía francesa de Aduanas intervenir en suelo italiano» por unos acuerdos de 1990, dijo en un comunicado el Ministerio de Hacienda francés.

El suceso fue criticado por numerosos representantes de la política italiana, como el líder de la Liga Norte y de la coalición de derechas -ganadora de las elecciones generales celebradas en Italia el pasado 4 de marzo-, Matteo Salvini, que declaró a los medios que, «más que expulsar a diplomáticos rusos», Italia «debería alejar a los diplomáticos franceses».

«Con nosotros en el Gobierno, Italia levantará la cabeza en Europa, de (el presidente francés, Emmanuel) Macron y (de la canciller alemana Angela) Merkel no tenemos que aprender ninguna lección, y nuestras fronteras las controlaremos nosotros», dijo.

Por su parte, el candidato a primer ministro por el Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Luigi di Maio, celebró en un mensaje en Twitter que el embajador francés en Roma fuera llamado para aclarar lo ocurrido.

El responsable interino del Partido Demócrata (PD) italiano, Maurizio Martina, que ostenta el cargo tras la dimisión de Matteo Renzi, subrayó en Twitter que los hechos «son graves» y que con acciones como esta «no se construye la nueva Europa».

La localidad de Bardonecchia, situada junto a la frontera entre los países trasalpino y galo, se ha convertido en los últimos meses en una senda para los inmigrantes que intentan buscar en Francia un futuro mejor, especialmente después de que se hayan endurecido los controles en el paso fronterizo de Ventimiglia.

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