Piñera vuelve a la presidencia de Chile después de ocho años

Por segunda vez, se produce el mismo relevo en la cúpula del país y la socialista Bachelet entrega el mando a su rival conservador

M. VALENTE BUENOS AIRES.

En una escena similar a la que había ocurrido en 2010, la presidenta saliente de Chile, la socialista Michelle Bachelet, entregó ayer el mando a su sucesor, el multimilonario derechista Sebastián Piñera. El mandatario asume el Gobierno por segunda vez con la promesa de acelerar el ritmo de crecimiento económico, fomentar una mayor inversión, crear empleos y mejorar la seguridad.

Acompañado ayer entre otros por los mandatarios de Argentina, Bolivia, Brasil, Honduras, México, Perú y por don Juan Carlos, Piñera ha de asumir que trabajará con un Congreso en minoría. El mandatario, que ya había gobernado Chile entre 2010 y 2014, confía en tejer acuerdos para una nueva reforma tributaria, laboral, educativa y de pensiones. En las elecciones, Piñera había obtenido el 36,6% en primera vuelta frente a los dos rivales de centroizquierda y de izquierda que, juntos, lo superaron en votos. Ante ese escenario, el candidato dejó atrás un programa que implicaba un retroceso sobre las reformas sociales que había impulsado su ahora antecesora y ganó ampliamente en segunda ronda.

Bachelet, que culminó ayer su segundo período de gobierno, logró abolir el controvertido sistema electoral binominal heredado de la dictadura de Augusto Pinochet y aprobar la unión civil para personas del mismo sexo y el aborto en casos específicos. También consiguió una reforma tributaria que le permitió avanzar en la gratuidad de la enseñanza en los tres niveles.

No obstante, la mandataria deja algunos temas pendientes. Su proyecto de reforma constitucional llegó al Congreso en la última semana de su gobierno y difícilmente será aprobado en el mandato de Piñera, que criticó el texto por no haber sido consensuado con las cúpulas de los partidos. Y la resistida ley de identidad de género se aprobó pero aún no ha sido promulgada.

Según los analistas, este segundo mandato de Bachelet ha sido mejor que el primero en cuanto a reformas conquistadas. Pero ha tenido dificultades en la gestión y aprobación de los proyectos debido a la fragmentación y debilidad de su coalición de apoyo integrada por socialistas y comunistas. Después de su primer mandato (2006-2010) Bachelet se fue con más del 80% de popularidad. Ahora Bachelet se va con la mitad de aquella aprobación. Algunas denuncias de corrupción que involucraron a su hijo y a su nuera desgastaron su imagen.

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