May pide un tratado urgente con la UE sobre seguridad y defensa tras el 'Brexit'

La primera ministra británica, Theresa May, llega a la Conferencia de Seguridad de Múnich. :: reuters/
La primera ministra británica, Theresa May, llega a la Conferencia de Seguridad de Múnich. :: reuters

La primera ministra británica quiere mantener el acceso a las bases de datos de Europol y Schengen y al registro de pasajeros de aviones

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSAL LONDRES.

Theresa May quiere mantener el espíritu de la cooperación con la UE más o menos como está, en materia de seguridad interna y defensa exterior, pero que Reino Unido elija las áreas específicas y sus tribunales tengan la última palabra. Es lo que se deduce del discurso que pronunció ayer en Múnich. Mujer tímida, es el suyo un Gobierno propenso a los discursos. Mientras avanza la negociación en Bruselas sobre el periodo de transición, May y sus ministros se pronuncian con largas peroratas subidos a algún estrado. Boris Johnson, cómico y liberal líder del 'brexit', comenzó la serie el miércoles, animando a los británicos a unirse en la búsqueda del éxito fuera de la UE. La jefa de Gobierno leyó ayer el primero de los suyos.

No dijo nada nuevo. Repitió lo escrito en documentos que publicó el Gobierno a lo largo del verano, aunque estos contenían más detalle. Sobre seguridad interna, May quiere un tratado «urgente» que mantenga el acceso británico a las bases de datos de Europol y Schengen, al registro de pasajeros de aviones, al sistema de protección de datos.

La exigencia es que la UE comparta y respete la soberanía británica, que establezca con Reino Unido una relación única. El ejemplo más claro es la orden europea de detención y entrega. May dice: «Una solución con principios y al mismo tiempo pragmática para la estrecha cooperación legal será necesaria, para respetar nuestro estatus único como tercer país, con nuestro propio orden legal soberano».

Londres persigue también que su industria participe en programas de armamento

Quiere mantener la orden europea pero su Tribunal Supremo y no el europeo será el de última apelación, con algún panel mixto para resolver disputas. May lo reclama por lo mucho que Reino Unido da al resto de la Unión Europea. «Arrestamos ocho personas con órdenes europeas de otros miembros por cada una que se arresta por una orden nuestra», dijo.

Datos de la Agencia Nacional del Crimen (NCA) desvelan el artificio de esas cifras. Polonia o Alemania emiten cientos de órdenes por delitos menores y Reino Unido, no. Alemania pidió a Londres el arresto de 2.318 fugitivos en 2016 y Reino Unido, al resto de la UE, de 241. La Policía británica detuvo a 93 de los solicitados por Alemania; 150 de los buscados por los británicos fueron detenidos por otras fuerzas europeas. ¿Quién perdería más sin la orden?

Theresa May dijo, en su vaga propuesta para mantener los vínculos en Defensa exterior, que su Gobierno asigna el 40% del presupuesto agregado de todos los países de la UE a I+D en armamento. El gasto en Defensa dentro de la UE va a crecer en los últimos años mientras el del Ministerio británico se enfrenta a serios dilemas. May quiere que la UE le ayude a sostener su industria en esa tesitura.

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