La UE pide garantías a Irán para salvar el pacto nuclear

Mohamed Javad Zarif y Didier Reynders, ayer en Bruselas.  :: Stephanie Lecocq / efe/
Mohamed Javad Zarif y Didier Reynders, ayer en Bruselas. :: Stephanie Lecocq / efe

Los Veintiocho se reúnen esta noche en Sofía para decidir cómo hacer frente a los continuos desaires de Trump

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

La UE pasa a la ofensiva con la activación de la 'operación salvar el acuerdo nuclear con Irán a toda costa'. Anoche, la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, acompañada de los ministros de Exteriores de Francia, Reino Unido y Alemania, se reunió en Bruselas con el ministro de Exteriores iraní, Javad Zarif, para ratificar el compromiso europeo con un histórico pacto que Donald Trump ha dejado en papel mojado con la drástica salida de EE UU. ¿Es posible mantener el acuerdo sin Washington, con las tres potencias europeas, China y Rusia? Voluntad hay mucha, pero la realidad se empeña en advertir de que es muy complejo. «No hay soluciones mágicas», confiesa un alto cargo comunitario bajo la condición de anonimato.

El mensaje de Europa es conciso y contundente: «Si Irán respeta sus compromisos, nosotros también lo haremos». «La UE está firmemente determinada a preservar la plena implantación del pacto por todas las partes. Es un acuerdo esencial para garantizar la seguridad de la región», reiteró Mogherini. Su mensaje no ha variado un milímetro desde el puñetazo que Trump dio encima de la mesa hace una semana.

«Agradezco la visita del señor Zarif. Ha sido un encuentro de trabajo muy productivo», se felicitó la italiana. Pero más trascendió de una cita por partida doble. Por la mañana, a solas con Mogherini y por la noche, con las tres grandes potencias comunitarias. Lo dicho, voluntad hay mucha y por ambas partes, pero muchos temen que no sea suficiente. «Es complicado, sobre todo por la propia forma de actuar de Trump. Ya sabemos todos lo 'sencillo' que es tratar con esta Administración estadounidense...», ironizan fuentes diplomáticas.

La clave, como casi siempre, es económica. Teherán aceptó aparcar su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones que lastraban su economía. Desde 2016, Bruselas ha echado el resto apostando por una región que considera clave en el aspecto energético. Así lo entendieron también las grandes multinacionales comunitarias, ahora sumidas en la incertidumbre después de que Trump recuperase las sanciones contra Irán. Una de las vías que se están explorando es la extensión de un reglamento que se ideó en 1996 para blindarse de la controvertida ley estadounidense Helms-Burton, que penalizaba a cualquier empresa con intereses en Cuba. No tuvo que emplearse porque Washington acabó eximiendo a las firmas europeas del castigo. Ahora, la Comisión quiere que suceda lo mismo pero con Irán, algo «muy difícil» por la aversión de Trump hacia Teherán.

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