El Parlamento de Reino Unido renegociará un 'brexit' malo

El Gobierno de Theresa May cede ante los disidentes conservadores para evitar una derrota en los Comunes

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSAL LONDRES.

Theresa May evitó una derrota en el Parlamento sobre los pasos que seguirán a la firma de un acuerdo con la Unión Europea en otoño, o a la ausencia de tal acuerdo, en una maniobra en los minutos anteriores al voto. Prometió a los disidentes de su grupo parlamentario que dará a la Cámara de los Comunes un protagonismo mayor que el que contemplaba hasta ahora.

La primera ministra se reunió con catorce disidentes conservadores en su despacho parlamentario, después de que uno de sus ministros anunciase en la Cámara de los Comunes que el Gobierno propondrá una enmienda a su proyecto de ley que incluirá sus ideas. Los rebeldes pidieron garantías y May les explicó su nuevo plan. El proyecto original de ley para la Marcha de la UE afirma que el acuerdo con Bruselas se someterá al Parlamento y que, si los diputados lo rechazan, Reino Unido quedará fuera de la Unión. Un diputado rebelde en los escaños 'tories', Dominic Grieve, presentó una enmienda que matizaba otra aprobada por los Lores, para que se evite esa salida automática.

Sin tiempo

May enmendará la ley de tal modo que, si no hay acuerdo con la UE sobre el 'brexit' o los diputados rechazan el alcanzado, el Gobierno tendrá que presentar nuevas propuestas de negociación que serán sometidas al veredicto del Parlamento, que a partir de ese momento tendría un rol más decisivo en la conducción de la negociación.

Es otro retroceso para los 'brexiters' puritanos. El pasado jueves, el Gobierno propuso a Bruselas que el conjunto de Reino Unido permanezca en la unión aduanera mientras no se encuentre una manera de evitar una frontera en Irlanda, en lo que Jonathan Powell, ex jefe de Gabinete de Tony Blair, calificó como «el día que puede pasar a la historia como el de la muerte del 'brexit' duro».

El subsecretario de Justicia, Phillip Lee, anunció su dimisión antes del debate. «Si en el futuro tengo que mirar a los ojos de mis hijos y decirles que hice lo mejor para ellos, no puedo en conciencia apoyar cómo se va a lograr la salida de nuestro país de la UE», afirmó en su declaración de motivos ante los Comunes.

Su argumento, eco de un reciente informe del grupo de estudios Instituto de Gobierno, es que «las cuestiones prácticas y logísticas, y las implicaciones de marcharse de la UE, son muchos más complicadas que lo que se contempló y desde luego más complejas que lo que se dijo a la gente en 2016». Según Lee, «ni Reino Unido ni la UE estarán preparados en el plazo establecido».

Para evitar una salida «precipitada y chapucera» que perjudique a ambas partes, el ex miembro del Gobierno cree que es necesario «detener, extender o revocar» el avance del calendario -de dos años, hasta marzo de 2019-, activado por Theresa May y con posterior mayoría en el Parlamento, al invocar el Artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.

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