Los 'papeles del paraíso' desvelan una práctica generalizada de la elusión fiscal

Una policía hace guardia ante la sede de la empresa que gestiona el patrimonio privado de Isabel II. :: R. c./
Una policía hace guardia ante la sede de la empresa que gestiona el patrimonio privado de Isabel II. :: R. c.

La investigación revela que grandes empresas y fortunas crean sociedades pantalla en paraísos fiscales para evitar tributar en sus países

ÍÑIGO GURRUCHAGA L ONDRES.

De la reina Isabel II y el potentado conservador Michael Ashcroft a la firma Apple y al actual campeón del mundo de Fórmula 1, Lewis Hamilton. La segunda entrega de los 'papeles del paraíso', que un consorcio de medios de comunicación de todo el mundo publicarán a lo largo de esta semana, transitó ayer del mundo clásico al más moderno.

La investigación de la comisaria europea Margrethe Vestager sobre los arreglos fiscales de Apple en Irlanda desembocó en octubre en una reclamación judicial de la Comisión al Gobierno de Dublín por 13.000 millones de euros, que Bruselas califica como una ayuda estatal contra las normas del mercado común. La firma americana ha condenado duramente la decisión de Bruselas.

Una explicación simplificada de las muy complejas estructuras legales de Apple sería que se ha aprovechado durante años de las normas sobre residencia fiscal en Irlanda, que las ha cambiado recientemente, para canalizar a sus estructuras en la isla beneficios que obtiene por la venta de productos en otros países, de tal modo que ha pagado cantidades mínimas de impuestos, aunque sustanciales para el fisco de Dublín.

La justificación es que Estados Unidos tiene un impuesto alto sobre el beneficio de sociedades, 39,1%, que ha llevado a multinacionales americanas a amasar enormes cantidades de dinero en otras jurisdicciones. La reforma fiscal emprendida por Donald Trump argumenta que la reducción de ese tipo impositivo servirá para repatriar esos capitales.

Apple, por el momento, ha colocado los suyos en otro lugar. En Jersey, según revelan los documentos publicados ayer. Es una de las islas del Canal de la Mancha, tradicionales centros 'off shore' (paraísos fiscales), donde todos los grandes bancos del mundo, muchas empresas e individuos ricos tienen sucursales o estructuras legales que se aprovechan de un tipo impositivo del 0%.

Lewis Hamilton constituyó empresas de papel en la Isla de Man, en el oeste de Inglaterra; en Guernsey, también en el Canal; y en las Islas Vírgenes Británicas para evitar el pago de IVA en la compra del jet en el que viaja y también en otras operaciones. Habría también creado, según se deduce de la lectura de las informaciones de ayer, contratos de 'lease' que camuflarían la propiedad.

Cuatro consultoras

Como en los casos publicados en la noche del domingo, los portavoces de los afectados señalan que lo que hacen es legal. Mientras que la anterior publicación de los 'papeles de Panamá' mostraban estructuras posiblemente ilegales establecidas a través de la firma Fonseca, en este caso la firma Appleby, cuyos 'papeles del paraíso' fueron filtrados a la prensa, ofrece a la élite del mundo un buen servicio de asesoría para evitar el pago de impuestos.

El más notorio activista contra los centros 'off shore' en Reino Unido, Richard Murphy, recordaba ayer que en un informe elaborado en colaboración con el grupo parlamentario europeo Izquierda Unida Europea-Grupo Nórdico Verde se señala que las empresas que están presentes en casi todos los centros de este tipo en el mundo son las cuatro grandes consultoras y contables: EY, PwC, KPMG y Deloitte.

Asesoran a los gobiernos sobre las reformas fiscales que han creado un sistema muy complejo de impuestos. Defienden la necesidad de estos centros 'off shore' porque en el mercado crecientemente global sería necesario tener lugares en los que localizar capitales con seguridad jurídica y menos impuestos que en el origen o el destino de la inversión. Y las leyes fiscales de muchos países lo permiten.

Al jefe de la oposición británica, Jeremy Corbyn, le preguntaron ayer si la reina Isabel tendría que pedir perdón tras descubrirse que los gestores de sus fondos privados invirtieron unos doce millones a través de un centro 'off shore'. El líder laborista dijo que quienes lo hacen «deben tener en cuenta los efectos que tiene en la sociedad». El fisco británico quiere los papeles, pero no se los dan. Dice que investiga 66 casos de los 'papeles de Panamá'.

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