La UE y la OTAN avalan el ataque y piden responsabilidad a Moscú

El Consejo del Atlántico Norte se reunió ayer por la tarde de forma urgente para justificar la ofensiva y lanzar un mensaje contundente a Damasco

ADOLFO LORENTE EN TWITTER @LORENTE1980_EC

La Bruselas institucional, la integrada por la UE y la OTAN, salió ayer en tromba desde primera hora de la mañana para respaldar sin ambages la actuación militar en Siria liderada por Estados Unidos, Reino Unido y Francia. Ya saben, esto va de buenos y malos, y Europa tiene muy claro quiénes son los buenos en el avispero sirio. Porque aunque Europa, 'Brexit' mediante, suele estar abonada a la palabra división, en las grandes ocasiones, como es ésta, siempre prima el principio del 'uno para todos y todos para uno' que está grabado a fuego en el ADN tanto de la UE como de la OTAN.

«Este ataque deja claro que el régimen sirio, junto con Rusia e Irán, no pueden continuar con esta tragedia humana, al menos no sin coste. La Unión Europea se mantendrá al lado de sus aliados en la defensa de la justicia», recalcó el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. Una línea argumental también defendida por Jean-Claude Juncker, quien advirtió de que «el uso de armas químicas es inaceptable en cualquier circunstancia y debe condenarse en los términos más rotundos».

En este sentido, recordó que «la comunidad internacional tiene la responsabilidad de garantizar la identificación y la rendición de cuentas de quienes cometan este tipo de atrocidades». «No es la primera vez que el régimen sirio ha utilizado armas químicas contra civiles, pero debe ser la última», zanjó antes de volver a pedir un esfuerzo a todas las partes para alcanzar «una solución política de una vez por todas».

Además de Tusk y Juncker, los dos grandes referentes de la UE, también habló la jefa de la diplomacia comunitaria, Federica Mogherini, para subrayar de forma más prolija y detallada la opinión comunitaria basada en un doble mensaje: la ofensiva era inevitable pero debe ser la última; y llamamiento a la responsabilidad de todas las partes en liza para alcanzar un acuerdo político que acabe con la masacre humana en Siria.

«Estas medidas específicas se han tomado con el único objetivo de impedir un nuevo uso de armas químicas y sustancias químicas como armas por el régimen sirio contra su propio pueblo», recalcó. En este sentido y tras mostrar su «profunda consternación» por el hecho de que se sigan utilizando armas químicas, la política italiana instó a «todos los países, especialmente a Rusia e Irán», a utilizar su influencia para impedir nuevos ataques similares. Si Damasco no da su brazo a torcer, los Veintiocho están dispuestos a seguir por la vía de las sanciones que ya sufrieron varios altos mandos militares y científicos sirios por su papel en el desarrollo y uso de armas químicas en julio de 2017 y marzo de 2018.

Stoltenberg, sin alternativa

Que no fue un sábado cualquiera en Bruselas lo evidencia el hecho de que ayer por la tarde, de forma excepcional y urgente, se reunió el Consejo del Atlántico Norte a nivel de embajadores para mostrar todo su apoyo a la intervención militar de EE UU, Reino Unido y Francia. Así lo explicó el secretario general de a OTAN, Jens Stoltenberg al término de un encuentro que se prolongó durante algo más de una hora en los cuarteles generales de la capital belga.

«La comunidad internacional no podía quedarse de brazos cruzados. No puedo decir que los ataques solucionen todos los problemas, pero comparado con la alternativa de no hacer nada, esto era lo que debía hacerse, no había alternativa», zanjó al tiempo que pidió «responsabilidad» a Rusia para acabar con esta crisis.

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