El yihadismo golpea a los cristianos en Pakistán

Varios hombres se llevan a heridos tras el atentado durante la celebración de los actos de Navidad dentro del templo de Quetta, en Pakistán. :: A. CALVIN / AFP/
Varios hombres se llevan a heridos tras el atentado durante la celebración de los actos de Navidad dentro del templo de Quetta, en Pakistán. :: A. CALVIN / AFP

Dos suicidas del Estado Islámico matan a nueve personas que preparaban la Navidad en una iglesia metodista de Baluchistán

MIKEL AYESTARAN

El terror volvió a golpear Quetta, capital de la provincia paquistaní de Baluchistán, y esta vez fue la minoría cristiana el objetivo del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que reivindicó el ataque en su página Amaq. Al menos nueve personas fueron asesinadas y más de treinta resultaron heridas, según fuentes hospitalarias citadas por el diario 'Dawn', en una operación yihadista contra la iglesia metodista Bethel Memorial en la que 400 fieles participaban en los actos de preparación de la Navidad. Dos suicidas intentaron entrar al templo, pero se encontraron con la presencia de los agentes de seguridad y «esto hizo que el número de fallecidos no fuera mucho mayor», según el responsable de policía local, Moazzam Ansari.

Los dos miembros del EI fueron detenidos en el acceso a la iglesia, donde comenzó un tiroteo y uno de los agresores activó el cinturón de explosivos que llevaba adherido al cuerpo. El segundo, herido, logró acceder al templo, pero poco después fue abatido por las fuerzas de seguridad. El Estado Islámico ha perdido el califato que logró instaurar en 2014 en Siria e Irak, pero los grupos que juraron lealtad al califa lejos de sus fronteras mantienen sus actividades y hacen que conserve su carácter de amenaza global.

Las autoridades paquistaníes, que defienden que el Estado Islámico apenas tiene presencia en el país, condenaron el ataque, pero miembros de la comunidad cristiana denunciaron la falta de mayores medidas de seguridad en este mes tan señalado para esta minoría, que representa apenas al 2% de los ciudadanos del país. «De nuevo volvemos a ver fallos en la seguridad a la hora de proteger a los ciudadanos y a las minorías en particular», declaró al diario 'The New York Times' Shamaun Alfred Gill, activista de los derechos humanos de Islamabad, que recordó que «pedimos al Gobierno el refuerzo de la seguridad en las iglesias para estas fechas». El 25 de diciembre es fiesta nacional en Pakistán, pero por ser el día en el que nació el fundador de la república islámica, Mohamed Ali Jinnah, no por la celebración del nacimiento de Jesús.

De Lahore a Quetta

En Quetta es donde se reorganizó el movimiento talibán tras la invasión estadounidense de Afganistán en 2001, una ciudad situada a un paso de las fronteras afgana e iraní. Baluchistán es la provincia más grande del país, también la más despoblada y desfavorecida pese a su gran potencial de recursos naturales. En este territorio conviven talibanes,miembros del EI y grupos nacionalistas baluches que desafían a la autoridad de Islamabad.

Esta vez la iglesia metodista ha sido el objetivo, pero hasta ahora los ataques más sangrientos cometidos por los yihadistas en Pakistán han sido contra chiíes y sufíes, creyentes musulmanes que no comparten su visión ultraortodoxa del islam.

El último gran atentado del EI en Quetta se produjo en verano de 2016, cuando más de 80 personas fueron asesinadas en un doble atentado dirigido al sector de la abogacía. En marzo de ese mismo año, los seguidores del califa golpearon en un parque de Lahore en el que los cristianos de la ciudad celebraban la Pascua. Hubo al menos 72 muertos. Esa fue la primera acción del EI contra esta confesión en el país.

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