Primera tregua de los talibanes en 17 años

Miembros de las fuerzas de seguridad de Afganistán, en un puesto de control. :: Muhammad Sadiq / EFE/
Miembros de las fuerzas de seguridad de Afganistán, en un puesto de control. :: Muhammad Sadiq / EFE

Coincidiendo con el Ramadán, el grupo fundamentalista afgano anuncia tres días de cese de sus ataques para permitir los rezos

BABER KHAN SAHEL KABUL.

Los talibanes afganos anunciaron ayer un alto el fuego parcial de tres días, el primero en diecisiete años de conflicto desde la invasión estadounidense en 2001 que los expulsó del poder, dando un respiro durante el fin del Ramadán a una población devastada por la guerra, aunque la tregua no será tal para las tropas extranjeras.

Este cese de la violencia coincidirá con el armisticio unilateral sin precedentes presentado el jueves por el presidente de Afganistán, Ashraf Gani, que ya en febrero propuso a los insurgentes una ambiciosa oferta de paz que incluía la apertura de una oficina política, la facilitación de la reubicación de sus familias y la liberación de presos. Esta propuesta fue rechazada apenas un mes después.

El alto el fuego proclamado ahora por los talibanes está encaminado a que los afganos puedan «realizar los rezos y rituales del Ramadán», según el comunicado del grupo fundamentalista. Teniendo en cuenta la duración de este ayuno, que varía cada año dependiendo del calendario lunar, la tregua anunciada por los talibanes comenzará el día 15 o el día 16, coincidiendo con el primer día del Eid al-Fitr, la fiesta que marca el final del mes del Ramadán musulmán.

«Todos los muyahidines (guerreros) tienen instrucciones de parar sus operaciones ofensivas contra las fuerzas de oposición domésticas a lo largo del país durante el primer, segundo y tercer día del Eid, pero si son atacados deberán responder con fuerza y defenderse», reza el comunicado. En el documento, firmado por «la dirección del Emirato Islámico» -tal y como se denominan a sí mismos los talibanes- se precisa que el parón no afectará a los «invasores extranjeros», que seguirán siendo objetivo «en cualquier lugar y en cualquier momento».

Un paso hacia la paz

En el texto, los talibanes no mencionan directamente la tregua unilateral anunciada hace dos días por el Gobierno afgano con motivo del Ramadán tras una multitudinaria reunión de líderes religiosos en Kabul, en la que pidieron a los talibanes que abandonasen la guerra «ilegítima». No obstante, el portavoz del presidente, Haroon Chakhansoori, celebró el anuncio de los fundamentalistas durante una rueda de prensa y afirmó que el Gobierno «apoya y celebra cada paso, pequeño o grande» hacia la paz. Chakhansoori aseguró además que las autoridades del país esperan que el alto el fuego sea el inicio de un proceso más largo que incluya una negociación para establecer «una paz duradera» en Afganistán.

Desde el final de la misión de la OTAN en 2015, Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas y el Gobierno de Kabul ha ido perdiendo terreno ante los talibanes hasta controlar apenas un 56% del país, según el inspector especial general para la Reconstrucción de Afganistán del Congreso de Estados Unidos.

En los últimos años, los talibanes, al igual que el grupo yihadista Estado Islámico (EI), han aumentado sus atentados, especialmente en Kabul, convirtiendo a la capital en el lugar más mortífero del país para los civiles.

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