Trece muertos y decenas de heridos tras cinco días de protestas en Irán

Imágenes de las protestas iraníes en una cadena de televisión del país. / Afp

Comenzaron con reclamaciones contra el poder y las dificultades económicas, el desempleo, la carestía y la corrupción | Ya hay centenares de detenidos

COLPISA / AFPTeherán (Irán)

Nueve personas -seis manifestantes, un niño, un policía y un guardián de la revolución- han muerto durante las protestas nocturnas de este lunes en la región de Isfahán, centro de Irán, anunció este martes la televisión estatal iraní.

Los seis manifestantes murieron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad cuando intentaban tomar por asalto una comisaría de la ciudad de Qahderijan, en la provincia de Isfahán, indicó la fuente. Irán registra desde el jueves manifestaciones de protesta contra el gobierno y las dificultades económicas, el desempleo, la carestía y la corrupción.

En total, 13 personas han fallecido hasta ahora por la ola de violencia desatada por las protestas, que comenzaron el jueves en Mashhad, la segunda ciudad del país. Las autoridades afirman que las fuerzas de seguridad no disparan contra los manifestantes y acusan a "alborotadores" y "contrarrevolucionarios" armados de infiltrarse entre ellos.

La presencia policial era muy fuerte en Teherán, donde pequeños grupos de manifestantes recorrieron el centro de la ciudad gritando eslóganes contra el régimen, informaron las agencias de noticias locales.

Fue el quinto día de disturbios en varias ciudades de Irán, que comenzaron con protestas contra el poder y las dificultades económicas, el desempleo, la carestía y la corrupción. Las últimas manifestaciones se produjeron a pesar de las advertencias del presidente Hasan Rohani, quien el lunes afirmó que "el pueblo iraní responderá a los alborotadores".

Por su parte, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Shamkhani, citado por medios locales, responsabilizó a las redes sociales de la violencia. "Los mensajes sobre la situación en Irán vinieron de Estados Unidos, Reino Unido y Arabia Saudita", afirmó. "Lo que está ocurriendo en las redes sociales en relación a la situación en el país es una guerra por procuración contra el pueblo iraní", agregó.

Criticando de nuevo al régimen iraní, enemigo jurado de Estados Unidos, el presidente Donald Trump afirmó este lunes que "es momento para el cambio" en Irán, después de haber dicho que "los regímenes opresores no pueden durar para siempre". "Se trata de un asunto interno iraní", consideró por su parte la diplomacia rusa, citada por las agencias de prensa. "Toda intervención exterior que desestabilice la situación (en Irán) sería inadmisible", agregó la cancillería.

Debido a los disturbios, el ministerio de Asuntos Exteriores de Baréin llamó a sus ciudadanos a no viajar a Irán "bajo ningún pretexto" y a quienes ya están en el país a abandonarlo inmediatamente.

Diez personas murieron el domingo por la noche. Ocho manifestantes murieron en Toyserkan (oeste) e Izeh (suroeste), según los medios. En Dorud (oeste), en un incidente indirectamente vinculado con las protestas, dos pasajeros de un coche murieron cuando unos manifestantes se apoderaron de un camión de bomberos y lo lanzaron por una pendiente, chocando contra el vehículo. Otras dos personas murieron el sábado en esa misma ciudad.

Las protestas continuaron pese a que las autoridades limitaron el acceso a las redes sociales y bloquearon Telegram e Instagram, utilizadas para convocar a manifestarse. Estas son las primeras manifestaciones de este alcance desde el movimiento de protesta en 2009 contra la reelección del expresidente ultraconservador Mahmud Ahmadinejad. En la represión de este movimiento murieron 36 personas, según un balance oficial, 72 según la oposición.

En una nueva declaración, Rohani aseguró este lunes que "los alborotadores" son una "pequeña minoría que insulta los valores revolucionarios". "Nuestra economía necesita una gran operación de cirugía, debemos estar unidos", afirmó e insistió en la determinación del gobierno para "solucionar los problemas de la población", en particular el desempleo.

Rohani, elegido para un segundo mandato en mayo, facilitó a Irán salir de su aislamiento, con el levantamiento de las sanciones internacionales impuestas por sus actividades nucleares. Este levantamiento de sanciones -con la firma en 2015 de un acuerdo histórico con las grandes potencias sobre el programa nuclear iraní- auguraba una mejoría de la mala situación económica pero los frutos del acuerdo se hacen esperar.

Frente a las protestas antigubernamentales, este lunes se organizaron manifestaciones de apoyo al poder y contra los "alborotadores" en varias ciudades del país, como Rasht, Zanján, Ahvaz y Takestán. Desde el inicio de los disturbios, unas 400 personas fueron detenidas, 200 en Teherán, según los medios. Pero un centenar de ella fueron después puestas en libertad.

"Lo que hace que los iraníes salgan a la calle son los problemas económicos cotidianos, la frustración ante la falta de empleo, la incertidumbre sobre el futuro de sus hijos", explica a la AFP Esfandyar Batmanghelidj, fundador del Europe-Iran Business Forum. Según este experto, los altercados de los últimos días surgieron por las medidas de austeridad adoptadas por Rohani, como las reducciones en los presupuestos sociales o el alza de los precios de los carburantes.

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