Líbano exige a Riad que aclare la situación de su primer ministro

M. A. JERUSALÉN.

Una semana después de que Saad Hariri viajara a Riad y anunciara por sorpresa su renuncia como primer ministro de Líbano porque veía su vida «en peligro» y por la «injerencia de Irán», el mandatario sigue en Arabia Saudí y desde Líbano todos exigen que se aclare su situación. El presidente, Michel Aoun, pidió al reino wahabí que dejara regresar a Hariri y aseguró que hasta que no presente su dimisión ante el Parlamento en Beirut se le seguirá considerando el primer ministro del país. Fuentes oficiales libanesas, bajo condición de anonimato, han denunciado en los últimos días que el mandatario se encuentra «bajo arresto domiciliario» en Riad y que fue «forzado» allí a anunciar su dimisión a través de un mensaje televisado.

La confusión por el paradero del dirigente suní ha elevado la tensión hasta el punto de que Arabia Saudí, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Baréin aconsejaron a sus ciudadanos que no viajaran a Líbano o que saliesen si se encontraban allí. El duelo por la hegemonía en Oriente Medio entre saudíes e iraníes, aliados del partido milicia Hezbolá, se traslada a Líbano.

Fotos

Vídeos