Irak ordena anular los resultados del referéndum kurdo

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL ERBIL.

El 92,7% de los kurdos que acudió a votar el lunes apostó por la independencia. La separación de Irak recibió el respaldo masivo en una jornada que registró una participación del 72%, según los datos oficiales que el primer ministro de Irak, Haider Al Abadi, ordenó anular como condición previa a cualquier proceso de diálogo. Abadi ofreció al presidente kurdo, Masud Barzani, una negociación «dentro del marco de la Constitución» en una jornada marcada por las nuevas medidas de castigo aprobadas por el Parlamento en Bagdad y el anuncio de una larga lista de compañías aéreas internacionales sobre la suspensión a partir de mañana por la tarde de sus vuelos a Erbil y Suleymania, como respuesta a la petición efectuada por las autoridades iraquíes.

Los diputados en Bagdad votaron a favor del bloqueo terrestre y aéreo, exigieron al Gobierno que convoque a los embajadores y representantes de los países que tienen oficinas y consulados en el Kurdistán para solicitar su cierre o traslado, y dieron luz verde al «despliegue de fuerzas de seguridad en las zonas en disputa». Estas son territorios de las provincias de Nínive, Diyala y Kirkuk, controladas de facto desde el verano de 2014 por las fuerzas de seguridad kurdas 'peshmerga', que llegaron a estas zonas para llenar el vacío dejado por el Ejército de Irak, que huyó tras la llegada del grupo yihadista Estado Islámico.

El lugar más delicado de todos estos puntos en disputa es Kirkuk, ciudad multiétnica que posee el 10% de las reservas petroleras del país. El pulso entre Barzani y Abadi está en todo lo alto y esto ha generado incertidumbre en las calles de una región autónoma que teme los efectos que puede acarrear el bloqueo impuesto por Bagdad. Algunas voces críticas lamentan el órdago lanzado con el referéndum cuando la región autónoma ya actuaba como un Estado independiente dentro del marco de Irak desde 1991.

Confianza en EE UU

En la oficina de la Gobernación de la provincia de Erbil, Nauzat Hadi, gobernador desde hace ocho años y miembro del comité central del Partido Democrático del Kurdistán (PDK), sigue muy de cerca todos los acontecimientos. «Además de Irak, me preocupa la respuesta de Turquía porque es nuestra auténtica puerta de salida al mundo, también la de nuestro petróleo y hasta ahora hemos sido muy buenos aliados. Espero que todo vuelva pronto a la normalidad». El presidente Recep Tayyip Erdogan amenazó el martes con cerrar la válvula que permite la salida del crudo kurdo al Mediterráneo a través de suelo turco.

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