El-Asad ignora el alto el fuego y lanza una operación contra Guta

M.AYESTARAN CORRESPONSAL JERUSALÉN.

El alto el fuego acordado por unanimidad en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no solo no llegó a Siria, sino que a las pocas horas de su aprobación el Ejército de Bashar el-Asad y sus fuerzas aliadas lanzaron el asalto terrestre a Guta, el último bastión opositor a las afueras de Damasco. La votación en Nueva York se produjo después de una semana de intensos bombardeos por los que al menos quinientas personas perdieron la vida, pero los sirios defienden que el texto aprobado excluye de la tregua al grupo yihadista Estado Islámico (Daesh), a la alianza islamista liderada por el antiguo Frente al-Nusra, brazo sirio de Al-Qaida, y a todas las organizaciones relacionadas con ellos. Es el argumento para defender esta nueva escalada en la operación militar liderada por el general Suhail Hasan, conocido como 'El Tigre', protagonista de las victorias en Alepo, Palmira o Deir Ezzor. El nuevo objetivo de sus brigadas es acabar con la presencia opositora en una zona que amenaza la seguridad de la capital.

La gran urgencia para la ONU era abrir una ventana temporal que permitiera la llegada de ayuda humanitaria a Guta y la evacuación de heridos en esta zona en la que podrían quedar alrededor de 400.000 civiles, pero todo esto tendrá que esperar a que se produzca un acuerdo entre régimen de El-Asad y grupos armados, la misma situación que se produjo en Alepo hace poco más de un año.

Mediación franco-alemana

La ofensiva contra «grupos terroristas» va a continuar, adelantó Irán, uno de los grandes aliados, junto a Moscú, del Gobierno de Damasco. El presidente francés, Emmanuel Macron, y la canciller alemana, Angela Merkel, telefonearon una vez más a su homólogo ruso, Vladímir Putin, para pedirle que ejerza «la máxima presión» sobre Bashar el-Asad y Putin les recordó que, según lo pactado en el Consejo de Seguridad, «la suspensión de las acciones militares no se extiende a las operaciones contra los grupos terroristas».

Otro lugar en el que tampoco entró en vigor el cese de las hostilidades, sobre el papel de treinta días y a nivel nacional, fue el cantón kurdo de Afrín, objetivo de una operación militar turca desde hace más de un mes. El viceprimer ministro de Turquía, Bekir Bozdag, puntualizó que «la resolución del Consejo de Seguridad no afectará a la operación 'Ramo de Olivo'» que el régimen de Ankara lleva a cabo contra los kurdos de Siria.

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