El Ejército sirio avanza por tierra en Guta en mitad de la tregua temporal ordenada por Putin

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL

jerusalén. Después de más de una semana de ataques, el Ejército de Siria avanza por tierra en Guta, último bastión opositor en el cinturón rural de Damasco, y habría logrado importantes avances en la zona de Hawsh al-Dawahiri. Por segundo día, la tregua temporal de cinco horas decretada por Vladímir Putin no frenó la violencia aunque, a diferencia del martes, vino acompañada de la pausa de los bombardeos.

Unos y otros se culparon mutuamente de no respetar el alto el fuego y el presidente ruso, que anunció la evacuación del primer «gran grupo de civiles» de Guta, advirtió de que no tolerará «eternamente los ataques terroristas». Putin señaló que en la zona «hay no pocas fuerzas extremistas» y aseguró que si «todos los países juntos adoptamos esfuerzos comunes para que la situación se normalice, tendremos éxito».

El mensaje de Putin lo recogió también su viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, quien acusó a «las fuerzas externas que respaldan a la oposición» de los problemas para poner en práctica la pausa humanitaria propuesta por Rusia. En Guta operan cuatro grandes grupos armados que tienen el respaldo de países como Turquía, Catar y Arabia Saudí y se calcula que cuentan con más de 20.000 milicianos, de ellos al menos 600 formarían parte del brazo sirio de Al-Qaida.

Reproches a Rusia

En mitad de los intentos fallidos de estas treguas temporales, el fantasma de las armas químicas volvió a sobrevolar el conflicto y EE UU acusó a Rusia de violar su labor de garante de la destrucción de las armas prohibidas del régimen, tras el ataque con cloro denunciado el domingo en Guta. Las autoridades de Damasco aseguraron que no disponen de armamento químico y apuntaron que sí tendrían acceso a él «grupos terroristas» como el Estado Islámico (EI)y el antiguo Frente al-Nusra.

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