Mueren 39 militares rusos al estrellarse un avión en Siria

MIKEL AYESTARAN CORRESPONSAL JERUSALÉN.

Rusia sufrió 39 nuevas bajas en la guerra de Siria. Un avión Antonov 32 se estrelló a 500 metros de la pista de aterrizaje de la base de Hmeimim, que los rusos tienen en la provincia de Latakia. A bordo iban 33 pasajeros y seis miembros de la tripulación, y «todos han muerto», según informó el ministerio de Defensa que habló de «fallo técnico» y descartó desde el primer momento la posibilidad de que el aparato hubiera sido alcanzado por fuego enemigo. Hmeimim es la base principal de los aviones rusos que apoyan las operaciones del Ejército sirio y a comienzos de año varios aparatos fueron dañados por fuego de mortero.

Aunque el presidente, Vladímir Putin, ha anunciado ya en dos ocasiones la retirada de sus fuerzas, el Ejército ruso permanece desplegado en Siria y en frentes como el de Guta tiene un papel clave en el corredor que se ha habilitado en la zona de Al-Wafideen. Sólo 24 horas después de la entrada del primer convoy de ayuda humanitaria, la ONU informó de que la distribución de la ayuda duró nueve horas y que «catorce de los 46 camiones no pudieron descargarse del todo debido a que se vieron obligados a abandonar la zona por motivos de seguridad», señaló el portavoz del organismo internacional, Jens Laerke.

La ayuda que pudo llegar fue fundamentalmente comida ya que las fuerzas de seguridad del régimen de Damasco retiraron de los camiones la mayor parte del material médico. El próximo gran convoy está previsto que entre mañana en Duma, la principal ciudad de Guta y bastión del Ejército del Islam. Tarik Jasarevic, representante de la Organización Mundial de la Salud (OMS), insistió en que «la selección del material médico que suministramos en este tipo de operaciones es fruto de las consultas con los servicios de salud que operan en la zona y lo necesitan de forma desesperada para salvar vidas y reducir el sufrimiento». «No hemos recibido una explicación por parte del Gobierno sirio por su decisión de retirarlo de los camiones», lamentó Jarasevic.

Un plan de repliegue

El ministerio de Defensa ruso denunció un día más que combatientes opositores «impiden la salida de la población civil de las zonas de actividad militar». De igual modo, señaló que había trasladado a estos grupos, como hizo en Alepo hace poco más de un año, un plan de retirada por el que les ofrece la posibilidad de abandonar Guta con sus familias. El destino sería la provincia de Idlib, en el norte del país.

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