Moscú recupera posiciones en el Caribe

Visita de Vladímir Putin a Cuba en julio de 2014. :: reuters/
Visita de Vladímir Putin a Cuba en julio de 2014. :: reuters

Las exportaciones rusas aumentan un 81% en los nueve primeros meses de 2017, lo que coloca al país como el noveno socio económico de la isla

M. L. DE GUEREÑO LA HABANA.

Rusia y Cuba pasan por una segunda luna de miel desde que en 2014 y con motivo de la visita oficial de Vladímir Putin, la Duma condonó el 90% de su millonaria deuda de 35.000 millones de dólares. Para el resto habilitó mecanismos de financiación que favorecían las exportaciones del gigante europeo a la isla.

Moscú, que desde la crisis de los misiles a comienzos de los 60 se convirtió en aliado y sostén del Gobierno castrista, se alejó tras el derrumbe del bloque socialista. Llegó hasta a desmantelar la base de Lourdes, instalación desde donde se controlaron las comunicaciones en Estados Unidos desde 1967 a febrero de 2002 y que los rusos desearían volver a abrir -así como otras en Venezuela y Nicaragua- para contrarrestar la intención de EE UU de situar en Turquía misiles Himars. El jefe del Comité de Defensa de la Duma, Vladímir Shamánov, comentó al respecto que «sin duda alguna, tales instalaciones en una proximidad inmediata de nuestros 'colegas', como se suele decir hoy en día, de seguro que nos vendría bien», aunque admitió que el Gobierno cubano no apoya esa idea.

Observación astronómica

LAS CLAVESEl envío de petróleo ruso compensa la reducción de los envíos de crudo de Venezuela «Cuanto más aumente la presencia rusa más se reforzarán las actitudes antiestadounidenses»

En cambio, las relaciones comerciales van viento en popa. Empresas como Avtovaz, el monopolio estatal Ferrocarriles Rusos y la petrolera estatal Rosneft -cuyo presidente, Igor Sechin, fue recibido el pasado día 16 por Raúl Castro- han elevado la inversión este año hasta los 400 millones de dólares.

La petrolera rusa, que en mayo comenzó a enviar cantidades considerables de petróleo, anunció en octubre la ampliación de la cooperación tanto en el suministro de petróleo como en la extracción y modernización de la refinería cubana Cienfuegos. El oro negro ruso compensa la reducción de los envíos del crudo de Venezuela -del 40 % desde el 2014-, que fue durante años el principal proveedor de hidrocarburos, y que provocó una escasez de combustibles. Las exportaciones rusas aumentaron un 81%, situándose en 225 millones de dólares entre enero y septiembre del 2017, lo que coloca al país euroasiático como el noveno socio de la isla.

El último acercamiento ha sido el acuerdo Moscú-La Habana para el montaje y explotación conjunta de dos bases de observación astronómica, que entrarán en funcionamiento en la isla caribeña en los próximos cinco años. «Cuanto más aumente la presencia rusa en Cuba más se reforzarán las actitudes antiestadounidenses y eventualmente evitará que las empresas de Estados Unidos hagan más negocios con Cuba», dijo a la agencia Reuters, Jason Marczak, director de Adrienne Arsht Latin America Center.

Que Trump diga que el Gobierno de Raúl Castro es un «régimen brutal», o que endurezca el embargo tampoco ayuda a los empresarios estadounidenses. Y los rusos está están encantados de ocupar este espacio que queda libre para volver a tener una privilegiada posición geoestratégica a 150 kilómetros del tío Sam.

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