La misteriosa visita de Kim Jong-un a China

El dictador norcoreano habría llegado en un tren acorazado a Pekín y, si se confirma, sería su primer viaje internacional desde que llegó al poder

ZIGOR ALDAMA

Un tren acorazado verde procedente de Corea del Norte, Pekín en alerta máxima, guardia de honor en la residencia para jefes de Estado de Diaoyutai, avalancha de rumores, y un 'sin comentarios' como respuesta de las autoridades china. Esos fueron los primeros indicios de que el dictador norcoreano, Kim Jong-un, visitó la capital del gigante asiático entre la tarde del lunes y la de ayer. Si se confirma esta información, que diferentes fuentes citadas por medios como el diario 'South China Morning Post' ya dan por segura, sería la primera vez que Kim viaja oficialmente al extranjero desde que heredó el poder a la muerte de su padre, Kim Jong-il, en 2011.

También se certificaría que el mandatario treintañero ha decidido viajar como su abuelo y fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, y como su aerófobo progenitor: en un convoy ferroviario acorazado que utiliza la vía que une Corea del Norte y China atravesando el río Yalu a la altura de la ciudad china de Dandong, donde los establecimientos con vistas al puente por el que discurre el ferrocarril habían tapado sus ventanas y cancelado sus reservas.

Los primeros vídeos de la comitiva fueron distribuidos por cadenas de televisión japonesas, y la americana Bloomberg fue la primera que dio por hecho que Kim iba a bordo del tren, después de consultar a tres fuentes oficiales -pero anónimas- de China. Más tarde se divulgaron fotografías de un vehículo de la Embajada norcoreana en las inmediaciones del Palacio del Pueblo, donde los líderes chinos suelen verse con sus homólogos extranjeros. Se establecieron controles especiales, se cerraron calles del centro de Pekín, y las autoridades incluso exigieron la evacuación de colegios en las inmediaciones.

Es habitual que solo se informe sobre la visita del líder norcoreano cuando ya ha regresado a su país. Sucedió con Kim Il-sung y también con Kim Jong-il, pero la prensa surcoreana especula con la posibilidad de que esta vez haya sido Kim Yo-jong, hermana del dictado. «Se sabrá a su debido tiempo», zanjó la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Hua Chunying.

Próxima reunión con Trump

Aunque es muy probable que no trasciendan numerosos detalles sobre las reuniones que Kim haya podido mantener con los líderes chinos, su viaje relámpago tiene mucho sentido. China es su principal aliado y uno de los países clave en el actual deshielo que protagonizan las dos Coreas, cuyo acercamiento comenzó en Año Nuevo con el anuncio de que Kim enviaría una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebraron en la localidad surcoreana de Pyeongchang.

Los deportistas de los dos países que componen la península coreana desfilaron unidos bajo una sola bandera, e incluso integraron un equipo femenino unificado de hockey sobre hielo. Desde entonces, Corea del Norte ha dejado de probar misiles y armas atómicas y todo han sido buenas intenciones. Tanto que se espera que el mes que viene Kim mantenga una reunión histórica con su homólogo estadounidense, Donald Trump. Sin duda, esa conversación habrá sido uno de los puntos clave en las reuniones con las autoridades chinas, que han apoyado las últimas sanciones impuestas por la ONU a Corea del Norte y han presionado a Pyongyang para que acepte negociar su desnuclearización.

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