Merkel se empeña en la 'coalición Jamaica'

Angela Merkel accede al edificio donde ayer se reunió durante horas con el resto de líderes para intentar formar la llamada 'coalición Jamaica'. :: efe/
Angela Merkel accede al edificio donde ayer se reunió durante horas con el resto de líderes para intentar formar la llamada 'coalición Jamaica'. :: efe

La canciller alemana negocia in extremis con liberales y verdes una coalición de Gobierno estable que aleje el fantasma de nuevos comicios

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

Las complicadas negociaciones para la formación de un Gobierno de coalición en Alemania entre conservadores, liberales y verdes continuaban anoche tras rebasar el último de los plazos para culminar las conversaciones, que había marcado en esta ocasión el Partido Liberal (FDP) para las 18:00 horas de ayer, domingo. «Hemos parado los relojes a las 17:59 horas y seguiremos conversando», anunció Michael Kellner, secretario de organización de Los Verdes, quien no quiso especular sobre la duración de los contactos y subrayó que «el tiempo es lo que menos cuenta ahora».

Tras un mes de contactos entre cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU), liberales (FDP) y Los Verdes continúan existiendo serias diferencias tanto en materia de migración y refugiados como en lo que se refiere a política medioambiental y energética. Ante la falta de progresos claros y en un intento de desbloquear las conversaciones fue necesaria una nueva reunión, esta vez con los líderes de los cuatro partidos implicados: la canciller federal y presidenta de la CDU, Angela Merkel; el jefe de la CSU y primer ministro de Baviera, Horst Seehofer; el presidente del FDP, Christian Lindner; y su colega de Los Verdes, Cem Özdemir, sin que anoche todavía se conociese su resultado.

Anteriormente se habían reunido en un aparte durante una hora Merkel y Seehofer con la delegación del partido ecologista en un nuevo intento de alcanzar un consenso que permita superar la fase de sondeos para entrar en la de las negociaciones para una coalición de gobierno, pero, al parecer, sin lograr avances en el estancado tema de la inmigración y los refugiados. El ambiente se encontraba en todo caso enrarecido ayer. Varios de los 52 miembros del grupo de negociaciones habían lamentado la desconfianza reinante, pero también los ataques personales y acusaciones mutuas que se habían producido, e incluso las informaciones falsas con las que algunos alimentaban a los medios de comunicación.

La jornada había sido anunciada en todo caso por las formaciones implicadas como la decisiva y antes de comenzar su enésima reunión los distintos líderes expresaron su voluntad de asumir la responsabilidad que les toca en beneficio del país. Unas declaraciones muy parecidas a las del viernes 10 de noviembre, cuando las conversaciones se extendieron hasta bien entrada la madrugada del sábado sin que hubiera avances.

Momento de decisiones

Seehofer, que negocia en Berlín mientras en Múnich se ha desatado una lucha interna en la CSU para apartarle del poder, aseguró que su partido «desea formar un Gobierno estable». A su vez, Özdemir exigió, a la vista de las distintas crisis mundiales y el avance del populismo de derechos en Europa, que el resto de los partidos negociadores varíen sus posiciones por «patriotismo para el país», tras afirmar que Los Verdes habían rebasado ya «el límite del dolor» con las concesiones hechas hasta el momento.

Y Lindner llegó a la representación del Estado federado de Baden-Württemberg en Berlín, donde se reunieron todos en esta ocasión, asegurando que «es el momento de tomar decisiones», mientras medios alemanes afirman que el líder liberal está enfrentado con el resto de los partidos y ha tratado incluso de asumir posiciones de derechas que la CSU había ya abandonado para satisfacer las exigencias verdes.

Los únicos que dejaron las cosas claras fueron los socialdemócratas (SPD). Su presidente, Martin Schulz, reiteró que, en caso de un fracaso de las negociaciones para una alianza gubernamental de conservadores, liberales y verdes, el SPD no está disponible para una reedición de la gran coalición que ha gobernado el país durante la última legislatura. «El electorado ha rechazado la gran coalición», afirmó el líder de izquierdas en una conferencia regional de su partido en Nuremberg.

Preguntado si la responsabilidad de estado no obliga a los socialdemócratas a estar dispuestos a esa alternativa, Schulz subrayó que «el SPD ha asumido en esta república una responsabilidad de estado de la que deberían tomar ejemplo» quienes negocian actualmente en Berlín. La postura del SPD, decidido a dirigir la oposición parlamentaria en el Bundestag, deja pocas opciones a un eventual fracaso de las negociaciones: nuevas elecciones o un eventual gobierno de minoría, alternativas ambas sin precedentes en la historia de la República Federal y que no desea ninguna de las formaciones que negocian en la capital alemana.

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