Merkel defiende la acogida de refugiados y sugiere ampliarla

Angela Merkel, que concurre a las elecciones legislativas, llega a un mitin. :: H. Hanschke / reuters/
Angela Merkel, que concurre a las elecciones legislativas, llega a un mitin. :: H. Hanschke / reuters

La canciller alemana derrocha seguridad en su habitual comparecencia de verano ante la prensa, respaldada por la ventaja que le dan los sondeos

JUAN CARLOS BARRENA BERLÍN.

El conflicto con Turquía, la crisis de los refugiados, el 'escándalo diésel', la situación en Libia, los problemas de la UE con el Gobierno ultraconservador en Polonia, la campaña electoral... Durante cien minutos exactos, la canciller federal y candidata conservadora a la reelección en el cargo, Angela Merkel, hizo frente a una avalancha de preguntas en la ya tradicional rueda de prensa de verano en Berlín, con su habitual serenidad y sin perder ni un momento el control de la situación.

Ni siquiera cuando un periodista hizo mención de lo aburrida que estaba resultando la campaña para los comicios legislativos (se celebran el 24 de septiembre) y dijo a Merkel que hay «quien la compara con un somnífero». Una crítica de la que se ha hecho eco su principal rival electoral, el socialdemócrata (SPD) Martin Schulz. Sin embargo, para la canciller «la campaña no resulta aburrida» con sus dos mítines diarios en diferentes localidades y los ya habituales ataques verbales que sufre por parte de militantes de extrema derecha, sobre todo cuando interviene en localidades en el este del país. Aunque ni estos sacan de sus casillas a Merkel, quien considera esas críticas un reflejo de la libertad de opinión democrática.

El relajo de la líder conservadora alemana se apoya en la abultada ventaja de 15 puntos que todos los sondeos conceden a cristianodemócratas y socialcristianos bávaros (CDU/CSU) frente al SPD. El sueño de estos últimos de acabar con la era Merkel parece haberse volatilizado y así, la canciller mantiene su flema también cuando se abordan los temas conflictivos que ocupan la campaña.

Turquía y Polonia

La jefa del Gobierno reiteró ante las autoridades de Ankara su exigencia de que liberen a todos los ciudadanos alemanes encarcelados en Turquía por presunta colaboración terrorista y pidió a los 1,3 millones de electores de origen turco en Alemania comprensión: «Me gustaría tener mejores relaciones con Turquía, pero en este momento eso no es posible», dijo sin tapujos, para seguidamente criticar el régimen del presidente Recep Tayip Erdogan por pretender acabar con la división de poderes que caracteriza a cualquier democracia.

Una crítica que extendió a sus vecinos polacos y el gobernante partido en Varsovia, el ultraconservador Ley y Justicia (PiS), por sus maniobras para controlar la Justicia. «Este es un tema grave, ya que las condiciones para la cooperación en la UE son los principios del Estado de derecho», afirmó la canciller, quien expresó su deseo de tener mejores relaciones con Polonia. Aunque subrayó que «no por eso vamos a callar la boca».

Merkel defendió de nuevo su política de refugiados y aseguró que su iniciativa para actuar contra los contrabandistas de personas, aumentar la ayuda al desarrollo y crear centros de acogida más humanos en Libia «surge del mismo espíritu» que la acogida que Alemania concedió a cientos de miles de refugiados en 2015. Destacó que actualmente son necesarias medidas para alcanzar soluciones a largo plazo, entre las que no descartó acoger de manera controlada a migrantes africanos. «No podemos aislarnos y seguir como hasta ahora», advirtió.

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