'María' deja sin tejados a Puerto Rico

Un hombre atraviesa una zona costera de San Juan con una niña en brazos cuando 'María' comenzaba a llegar a la capital. :: HECTOR RETAMAL / afp
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Un hombre atraviesa una zona costera de San Juan con una niña en brazos cuando 'María' comenzaba a llegar a la capital. :: HECTOR RETAMAL / afp

El huracán arranca todo el tendido eléctrico y la mayoría de los tejados en una isla que no sufría un golpe tan duro de la naturaleza desde 1932

MERCEDES GALLEGO N UEVA YORK.

La suerte no toca a la puerta dos veces seguidas. Puerto Rico, atrapado entre su particular relación con Estados Unidos y la furia del Caribe, se salvó del huracán 'Irma' hace una semana, pero no de 'María'. Ayer recibió de lleno y a pecho descubierto el impacto del primer huracán de categoría 4 que golpea directamente su territorio desde 1932. Toda la isla quedó inmediatamente a oscuras.

«Definitivamente, cuando podamos salir a la calle lo vamos a encontrar todo destruido», advirtió el director de Emergencias, Abner Gómez. El gobernador, por su parte, rezaba. «Resiste, Puerto Rico, Dios está con nosotros. Somos más fuertes que ningún huracán, nos levantaremos juntos», tuiteó Ricardo Rosello tras pedir al presidente, Donald Trump, que declarase la isla zona de desastre.

'María' no tuvo piedad. Por el camino había revoleado por el aire y convertido en proyectiles volantes todos los árboles y escombros que había dejado 'Irma' en esa y otras pequeñas islas del Caribe. En Dominica, el primer ministro tuvo que pedir socorro por Facebook. «No tengo techo. Estoy a completa merced del huracán. Mi casa se está inundando», suplicó por las redes sociales. Eso le salvó la vida, pero la experiencia le sirvió para valorarla. Tras ser rescatado confesó: «Hemos perdido todo lo que el dinero puede reemplazar».

LA CLAVE El gobernador recordó a los ciudadanos que lo único importante era salvar la vida

Con 70.000 millones de dólares (58.000 millones de euros) en deuda descubierta y obligaciones pendientes de otros 50.000 (42.000), a Puerto Rico no le queda dinero. Mientras los vientos sostenidos de 250 kilómetros por hora embestían las ventanas y salían por los tejados, el gobernador Rosello recordaba a sus ciudadanos que lo único que importa es la vida.

Hoteles anegados

A mediodía la capital San Juan se había inundado con las lluvias torrenciales y la elevación de hasta tres metros del nivel mar. Los que se habían refugiado en hoteles de lujo para disfrutar de generadores cuando se fuera la luz comprobaron que ya no tenían hacia dónde correr. El agua había anegado hasta las plantas altas, al no encontrar nada que resistiese y no volara con los vientos huracanados.

El ciclón había entrado con fuerza 4, cavando amplios surcos en la vegetación tropical, arrancando de cuajo árboles centenarios y volando a su paso muros, cancelas, edificios, tendidos eléctricos y radares meteorológicos. Para cuando a mediodía de ayer salió por el norte de la isla ligeramente debilitado a categoría 3 todavía arrastraba vientos sostenidos de 185 kilómetros por hora. La cola seguía descargando lluvias bíblicas sobre las casas sin techo, que en comunidades como la de Juana Matos, en Catano, suponían el 80% de todas las existentes, estimó el alcalde Félix Delgado.

Las comunicaciones con esas localidades estaban en silencio desde las cuatro y media de la madrugada y al cierre de esta edición todavía no se sabía nada de emblemáticas islas como Vieques, donde no funcionaban ni las torres de telefonía móvil de la empresa Claro, las últimas sobrevivientes.

Otras islas del Caribe ubicadas en el paso del huracán 'María', como son las Bahamas o las islas Turcas & Caicos aguardaban con ansiedad su turno.

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