Macron quiere cribar a los refugiados africanos

Macron desciende la escalinata del Elíseo en compañía de 'Nemo', recién llegado al palacio presidencial. :: Charles Platiau / reuters
Macron desciende la escalinata del Elíseo en compañía de 'Nemo', recién llegado al palacio presidencial. :: Charles Platiau / reuters

Propone seleccionar en origen a quienes tengan derecho a asilo según las listas de la ONU antes de que lleguen a las costas de Libia

FERNANDO ITURRIBARRÍA

parís. Cuatro países europeos (Francia, Alemania, España e Italia) y tres africanos (Níger, Chad y Libia) aprobaron ayer en París un plan de acción conjunto para cribar en origen entre los migrantes que tratan de llegar a Europa a los tengan derecho al asilo a partir de las listas elaboradas por las Naciones Unidas. El presidente francés, Emmanuel Macron, propuso que la identificación se produzca en Níger y Chad, antes de que los flujos migratorios lleguen al litoral mediterráneo de Libia, en centros que garanticen la seguridad de los aspirantes. Los líderes de ambos países africanos insistieron en la necesidad de las ayudas al desarrollo y de una mayor financiación europea.

En la minicumbre del Elíseo participaron el jefe de Estado francés, la canciller alemana, Angela Merkel, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni. También respondieron a la invitación del anfitrión la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini, los presidentes de Níger, Mahamadu Issufu, y de Chad, Idriss Déby, y el jefe del Gobierno de unidad nacional de Libia, Fayez al Sarraj.

Macron justificó su idea de cribar a los migrantes en Africa con el argumento de «poner en seguridad lo más rápidamente posible» a los ciudadanos que tiene derecho al asilo. Este mecanismo permitiría comenzar el procedimiento de acogida a los refugiados «en zonas identificadas plenamente seguras al norte de Níger y Chad bajo supervisión de Acnur (Agencia de la ONU para los refugiados)».

El presidente francés explicó que la identificación se hará en función de listas cerradas de Acnur en las que están censados los migrantes que residen en esos países de tránsito en la ruta migratoria hacia Europa. A su juicio, de esta manera, se podrá evitar que «mujeres y hombres asuman riesgos enormes en una zona extremadamente peligrosa y luego en el Mediterráneo».

La criba se verá complementada por «una acción de cooperación en materia de seguridad y de justicia» y, en ocasiones, con «presencia militar sobre el terreno para prevenir otros excesos y el incremento de flujos hacia Libia, que tendrían como consecuencia desbordar campos de refugiados ya saturados». Además, anunció acciones de cooperación país por país que contemplen la posibilidad de organizar el retorno hacia los puntos de origen.

El pasado 27 de julio Macron ya había lanzado la idea de crear centros de selección entre refugiados políticos y económicos en el sur de Libia. Pero la propuesta pronto se evidenció que era poco realista por la ausencia de condiciones de seguridad en el país y la falta de acuerdo político entre las facciones enfrentadas por el poder. De ahí que París se decante ahora por abordar el problema en Níger y Chad, es decir, antes de que los flujos lleguen a Libia para emprender la peligrosa travesía del Mediterráneo.

Estos 'hotspots', que las autoridades francesas prefieren denominar 'centros de orientación', ya existen en Grecia e Italia en respuesta desde 2015 a la crisis migratoria. El dispositivo europeo permite tomar las huellas a los que llegan, detectar a quienes tienen derecho al asilo a diferencia de los meros migrantes económicos y repartirlos en Europa en el marco de los planes de relocalización. Desde el acuerdo entre la UE y Turquía sobre el retorno de refugiados de 2016, ningún migrante ha abandonado los cinco centros abiertos en las islas griegas donde se alojan entre 8.000 y 10.000 personas.

Más presión sobre España

La reunión de ayer en París fue continuación de la cumbre de La Valeta sobre migración de 2015 en la que la Unión Europea aprobó la creación de un fondo de 1.800 millones de euros que se ha revelado insuficiente. Según cifras de la ONU, 125.000 migrantes en total han cruzado el Mediterráneo en barco este año y en su mayoría han llegado a las costas italianas, desde donde viajan a otros países miembros de la Unión Europea.

Aunque se estima que 2.400 personas han muerto en la travesía, las llegadas de migrantes a Italia se redujeron a la mitad en julio y agosto en comparación con los mismos meses del año pasado. Por su parte, Níger asegura haber reducido en un 80% el flujo de migrantes de Agradez, una ciudad del norte del país en la ruta hacia Europa.

En contraste, la ruta entre Marruecos y España ha experimentado un apreciable incremento de la presión migratoria. Entre enero y julio de este año, 7.642 migrantes llegaron a España por mar, contra 2.763 en el mismo período de 2016, según datos manejados por los guardacostas.

En la reunión, Rajoy defendió que la solución ha de llegar a través del diálogo y la cooperación como España ha hecho ya con buenos resultados. A su juicio, hay que cooperar con los países de las dos orillas del Mediterráneo para controlar las fronteras y las costas. Además, elogió la colaboración de Marruecos con las autoridades españolas en el control de la frontera.

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