Macron escenifica el cumplimiento del primer gran proyecto de su mandato

FERNANDO ITURRIBARRÍACORRESPONSAL PARÍS.

Emmanuel Macron firmó ayer los cinco decretos ley de su prometida reforma laboral, primera etapa de la renovación del modelo social francés en clave liberal para adaptarse a las exigencias de Bruselas y sus socios europeos. Lo hizo en directo por televisión en su despacho del Elíseo para solemnizar el cumplimiento del primer gran proyecto de su mandato y uno de sus principales compromisos electorales en una escenificación a la americana inspirada en el modelo estadounidense de sus colegas en la Casa Blanca.

Flanqueado por la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, y del portavoz del Gobierno, Christophe Castaner, el presidente francés rubricó las 160 páginas de los textos que el Consejo de Ministros acababa de aprobar al día siguiente de una jornada de protestas sindicales no unitarias con movilización a la baja. Presentada el pasado 31 de agosto, la reforma ha salido adelante en menos de un mes, un récord en un país habituado a que las huelgas y los bloqueos den al traste con los intentos liberalizadores.

Los decretos entrarán en vigor a partir de su publicación en el boletín oficial en los próximos días y todas las medidas serán aplicables como muy tarde el 1 de enero de 2018. La tramitación parlamentaria, imprescindible para que el articulado sea convalidado y tenga fuerza de ley, está prevista a partir del 20 de noviembre.

Macron saludó una reforma «profunda, inédita y de una amplitud sin precedentes del mercado de trabajo, indispensable a nuestra economía y a nuestra sociedad». En respuesta a las críticas a la vía del decreto-ley empleada, como había anunciado en su campaña electoral, subrayó que la firma era el colofón de «unas 80 horas de debate parlamentario y más de 300 horas de concertación con el conjunto de los interlocutores sociales para refundar la filosofía de nuestro derecho laboral».

La reforma quebranta dos principios históricos del derecho del trabajo francés: la primacía de los convenios sectoriales sobre los acuerdos de empresa y la obligación de contar con la firma de un delegado sindical. Por ejemplo, se contempla la posibilidad de recortes salariales por debajo de los mínimos fijados en el sector si se justifican necesidades ligadas al funcionamiento de la empresa.En las sociedades con menos de once asalariados, el empresario podrá validar un acuerdo por referendo con una mayoría necesaria de dos tercios del personal.

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