La locura asesina de un jubilado corriente

La locura asesina de un jubilado corriente

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

Stephen Paddock, un jubilado de 64 años de Mesquite, en el norte de Nevada, callado y sin particular habilidad para las armas, protagonizó ayer el tiroteo masivo más sangriento de los últimos tiempos en Estados Unidos. Paddock, que se suicidó justo antes de que fuera interceptado por Policía, sembró de terror el centro de Las Vegas después de que en la noche del domingo -madrugada de ayer en España- disparara desde un hotel contra los asistentes a un concierto al aire libre, con un balance de cerca de 60 muertos y más de 515 heridos.

Había llegado hasta la ciudad del juego como solía hacerlo de vez en cuando para acudir a sus casinos y jugar en partidas de alto riesgo, pero esta vez cargado con un arsenal de armas automáticas. Una vez en la habitación que alquiló para varios días, sin aparente explicación, este hombre con una vida sin incidencias se perpetró en la ventana, en el piso 32 del hotel Mandalay Bay, y justo cuando sonaban las diez de la noche, sin parpadear, abrió las puertas del infierno para una multitud de 22.000 personas que en una explanada cercana asistían a Festival Route 91 Harvest de música country.

Una lluvia de fuego paralizó de repente la actuación del cantante Jason Aldean y provocó una estampida entre los asistentes, que trataron de huir, muchos de ellos sangrando. Corrieron entre gritos de pavor en busca de refugio y tratando de evitar las balas que llegaban desde el hotel.

El agresor carecía de historial delictivo pero su padre fue un peligroso atracador y cumplió varias condenas por robo y estafa Benjamin Paddock huyó de la cárcel cuando Stephen tenía 15 años. Hoy se le da por muerto pero nadie sabe dónde está su tumba

Saciado ya de su apetito asesino, en un último acto, Paddock apuntó una de sus armas hacia sí mismo y se quito la vida, justo cuando el equipo de asalto de la Policía (SWAT) derribaba la puerta de su habitación. Junto al cadáver, los agentes localizaron hasta diez fusiles de asalto.

Nadie encontraba ayer explicación para la acción incongruente de un individuo sin apenas historial social, sin incidentes de tráfico, sin arrestos ni inclinaciones políticas o asociaciones criminales. Los investigadores han descartado cualquier vinculación con un ataque terrorista a pesar de que el Daesh reivindicó el ataque sin ofrecer ninguna evidencia. El sheriff Joseph Lombardo de Las Vegas señaló que Paddock era un ciudadano corriente.

Durante el registro que se llevó a cabo en su domicilio, ubicado en una comunidad de retirados de Sun City, fue hallada una cantidad indeterminada de armas que almacenaba en el sótano. Allí residía junto a Marilou Danley, de 62 años, pero, según la Policía, su compañera, cuya documentación fue utilizada en el registro del hotel, no tuvo ninguna relación con el tiroteo.

Mesquite es una localidad de 20.000 habitantes que en su mayoría se dedican a disfrutar de su retiro alrededor del campo de golf, sin tener contacto con ningún tipo de violencia. Ubicada a unos 130 kilómetros al norte de Las Vegas, cerca de la frontera con Arizona, está sin embargo situada a unos minutos de Bunkerville, donde en 2014 se produjo un enfrentamiento armado entre una familia atrincherada, agentes federales y miembros de una milicia armada.

Los registros públicos revelaron asimismo que Paddock tuvo residencia previa en Texas y California y que gozaba de una licencia de caza y pesca obtenida en 2010 en Alaska. Según publicaron varios medios locales, luego residió en Florida central hasta 2015. Al parecer, era dueño de una casa en la comunidad de retirados Heritage Isle en Viera, que posteriormente vendió. El comprador nunca conoció a Paddock en persona. Según los vecinos apenas se les veía salir de la vivienda.

Eric Paddock, hermano del asesino, declaró que la familia estaba conmocionada al conocer por los medios de comunicación la noticia del tiroteo masivo. Con lágrimas en los ojos, expresó su estupor y señaló haber estado preocupado por la vida de su compañera sentimental de Stephen. Añadió que el autor de la masacre no gozaba de particular facilidad para las armas, ni tenía ninguna clase de experiencia militar. Por ello, no entendía de donde obtuvo su hermano tal arsenal.

Sin embargo, más tarde se supo que sí había antecedentes familiares que vinculaban a los Paddock con la delincuencia. Su padre, Benjamin Hoskins Paddock, fue un atracador y uno de los fugitivos más buscados por el FBI por su peligrosidad. Según los archivos de la oficina federal, se fugó de la cárcel de El Paso el 3 de febrero de 1969, cuando su hijo Stephen contaba con 15 años. El progenitor cumplía varias condenas por robo de bancos, vehículos y estafa. No fue capturado hasta 1978, cuando fue localizado en Oregón mientras regentaba un establecimiento de bingo.

Sin embargo, Benjamin Paddock había sido eliminado de la lista de los más buscados en 1977 por motivos poco claros, aunque pudo influir el hecho de que se le habían diagnosticado tendencias psicopáticas suicidas. Era, asimismo, un ávido jugador de bridge. Durante varios años utilizó varios alias como 'Chromedome', o 'Viejo Baby', según los carteles de búsqueda que distribuyó el FBI. En la actualidad ha sido dado por muerto, aunque no existe ninguna tumba a su nombre.

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