La justicia italiana sostiene que la ONG española favoreció la inmigración ilegal

Los miembros de Proactiva Open Arms han repetido las muestras de apoyo a sus compañeros retenidos en Italia. /  JOSEP LAGO / AFP
Los miembros de Proactiva Open Arms han repetido las muestras de apoyo a sus compañeros retenidos en Italia. / JOSEP LAGO / AFP

Mantiene el secuestro del barco de Proactiva Open Arms, aunque archiva la acusación de pertenencia a organización criminal

DARÍO MENOR CORRESPONSAL ROMA.

Una de cal y otra de arena recibieron ayer por parte de la justicia italiana los siete tripulantes del barco de la ONG española Proactiva Open Arms, bajo secuestro preventivo desde el día 18 en el puerto siciliano de Pozzallo. El magistrado instructor de Catania Nunzio Sarpietro confirmó la incautación de la nave y la acusación a su capitán y a la jefa de operaciones por favorecer la inmigración ilegal. Les libró en cambio del posible delito de pertenencia a organización criminal que el fiscal estimó en un primer momento.

La investigación sigue abierta y será ahora la Fiscalía de Ragusa la que tendrá que verificar si se cometió algún delito cuando el 'Open Arms' se negó a entregar al grupo de inmigrantes que estaba socorriendo en aguas internacionales en el Canal de Sicilia a un nave de la Guardia Costera libia. Los tripulantes de la patrullera del país norteafricano dificultaron el rescate y llegaron a amenazar a los socorristas españoles con matarles si no les dejaban llevarse a los extranjeros.

Marc Reig, capitán del 'Open Arms'; Anabel Montes, jefa de operaciones; el baracaldés Ibai Díaz, jefe de máquinas; y los otros cuatro tripulantes de la nave tendrán ahora que seguir esperando durante al menos veinte días más. En ese tiempo la Fiscalía de Ragusa debería anunciar si solicita una nueva inmovilización cautelar de la nave porque considera que hay indicios de que se ha cometido un delito. Fabio D'Anna, fiscal jefe de Ragusa, confirmó que había recibido la documentación de parte de sus colegas de Catania, pero no quiso hacer comentarios hasta después de leer todo el informe.

Volver a casa

Los tripulantes del barco de la ONG española están «cansados» de la situación que están viviendo, ya que tienen «mucha presión» por parte de las distintas autoridades italianas. «No han dejado subir a la nave a varios voluntarios que han acudido a visitarlos ni tampoco al padre de Montes, y eso que es abogado», explica Laura Lanuza, portavoz de Proactiva Open Arms. «Están poniendo muchas trabas y dificultades. Pese a ello, se encuentran fuertes porque saben que han hecho lo justo y no hay nada que esconder ni de lo que arrepentirse. Lo que quieren es que esto se acabe lo antes posible».

Los tripulantes pueden regresar a nuestro país si lo desean, aunque tendrían que volver a Italia si lo exigiera más adelante la justicia de este país. «Aún no han decidido qué harán. En el barco tiene que quedarse el capitán o alguien en quien él delegue y alguna otra persona más para llevar a cabo el mantenimiento mínimo de la nave». Lanuza lamentó que la ONG no haya recibido ninguna instrucción por parte de las autoridades judiciales italianas referente a la decisión del juez instructor de Catania. Toda la información de que disponen es lo que se publicó en la prensa.

Pese a la falta de una comunicación oficial, el abogado de Proactiva Open Arms, Alessandro Gamberini, valoró de forma positiva que se hubiera archivado la posible acusación por pertenencia a organización criminal. El letrado se mostró confiado en que iba a seguir la misma suerte la imputación por favorecimiento de la inmigración ilegal, basada en su opinión en una construcción «artificiosa» de los hechos. En Italia dura al menos un año de tiempo la investigación por este delito, que conlleva una pena de un máximo de tres años de cárcel y 15.000 euros de multa.

Lanuza agradeció el apoyo popular que la ONG está recibiendo tanto en España como en Italia y anunció que están preparados para lanzar una nueva misión de rescate de inmigrantes en el Canal de Sicilia con otro barco. «Queremos volver lo antes posible. El mar no se puede quedar solo. La gente se sigue embarcando hacia Europa. En tierra no sabemos lo que está pasando allí», dice.

Prueba de ello es el hallazgo que el pasado lunes hizo el 'Aquarius', el barco de SOS Mediterranée, el único navío de una ONG que queda ya en la zona: encontró una lancha neumática desinflada. Nunca se sabrá qué habrá pasado con las personas que probablemente llevaba a bordo.

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