Irak descubre una fosa del Daesh con 400 muertos

Fuerzas iraquíes inspeccionan parte de la fosa del Estado Islámico en la que aparecieron cuatrocientos cadáveres cerca de la antigua base militar de Al Bakara. :: M. IBRAHIM / afp/
Fuerzas iraquíes inspeccionan parte de la fosa del Estado Islámico en la que aparecieron cuatrocientos cadáveres cerca de la antigua base militar de Al Bakara. :: M. IBRAHIM / afp

La tumba, ubicada en una antigua base americana, fue hallado por un pastor que encontró cuerpos con ropa de civil y otros con monos naranjas

MIKEL AYESTARAN JERUSALÉN.

El final del califato saca a la luz algunas de las barbaridades cometidas por el grupo yihadista Estado Islámico (EI o Daesh). En la ciudad de Hawija, situada al norte de Irak y liberada hace un mes, el gobernador de la provincia, Rakan Saeed, informó del descubrimiento de varias fosas con los restos mortales de al menos 400 civiles. «Es la brutalidad de los terroristas que ejecutaron al menos a 400 víctimas, algunas de ellas vestidas de rojo, mientras que otras vestían de civil», señaló Saeed al portal de noticias Iraqi News.

Las cinco fosas se encontraron en la antigua base militar estadounidense de Al Bakara, que los yihadistas ocuparon tras la huida del Ejército de Irak en el verano de 2014 y en la que cometían sus «ejecuciones extrajudiciales», según Saeed, quien señaló que el hallazgo se realizó gracias a las indicaciones de un pastor local. Los monos de color rojo o naranja eran los que el Daesh empleaba para los presos condenados a muerte, pero entre los cuerpos también hay otros con ropa civil. Hasta el momento no se han sacado los restos, a la espera de la llegada de expertos de los ministerios de Sanidad e Interior.

Saad Abbas, un agricultor que vive cerca de la base, relató a la agencia AFP que durante los últimos tres años era frecuente ver a los combatientes del EI «conduciendo por la zona llevando prisioneros. Les disparaban y les arrojaban a las fosas o quemaban sus cuerpos». Esta es la segunda vez que las autoridades de Irak denuncian el hallazgo de fosas comunes en la provincia de Kirkuk ya que a finales del mes pasado el ejército encontró otra con los restos mortales de medio centenar de miembros de las fuerzas de seguridad que también fueron ejecutados por el Daesh.

A los seguidores del califa no les temblaba el pulso a la hora de cometer asesinatos colectivos. El más brutal de los conocidos hasta ahora tuvo lugar tras la toma de Tikrit en 2014, cuando los terroristas asesinaron al menos a 1.700 reclutas en la base de Speicher. Los yihadistas separaron a suníes y chiíes y masacraron a los segundos en las cunetas próximas a esta antigua base estadounidense.

Los cuerpos se descubrieron tras la liberación de la ciudad natal de Sadam Husein. En esta ocasión, el EI difundió vídeos de la matanza para demostrar su fuerza al mundo y enviar un mensaje directo a la población chií de Irak. La respuesta inmediata fue la fatua del Ayatolá Sistani, máxima autoridad religiosa de la comunidad chií, que llamó a todos los iraquíes a participar en la guerra contra el EI y se formaron las Unidades de Movilización Popular.

Ofensiva final

La aparición de las nuevas fosas de Hawija se produjo en plena recta final de la ofensiva militar contra el califato. El Ejército lanzó una operación para retomar el control de la comarca de Rawa, última zona en Irak con presencia del EI y que está situada en la provincia de Al Anbar, y en las primeras horas se hizo con la localidad de Al Rumana.

En Siria ya no queda un solo núcleo urbano en manos de los yihadistas tras la pérdida de Albu Kamal, en plena frontera con Irak, aunque los seguidores del califa resisten en el desierto y tratan de lanzar contraofensivas contra el Ejército y sus fuerzas aliadas.

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