Investigan si el yihadista de Trèbes tuvo algún cómplice

Las armas que portaba Radouane Lakdim y el hallazgo en su casa de notas con alusiones al Estado Islámico revelan que premeditó el ataque

R. C. PARÍS.

Los investigadores prolongaron el arresto de la novia y de un amigo del yihadista Radouane Lakdim, que el viernes asesinó a cuatro personas e hirió a una quincena en Carcasona y en Trèbes, en el sur de Francia. La compañera del terrorista, de 18 años, fue detenida el mismo viernes por la tarde y el amigo, de 17 años, unas pocas horas después esa misma noche, en ambos casos para aclarar su posible implicación en la preparación de los ataques de Lakdim.

La emisora France Info indicó que los dos respondían a las preguntas de los policías, que pretenden saber si el terrorista, de 25 años y doble nacionalidad marroquí y francesa, contó con cómplices en su acción criminal, sobre todo teniendo en cuenta que utilizó una pistola y tenía en su poder artefactos explosivos de fabricación artesanal.

En casos de terrorismo, la legislación francesa permite mantener bajo arresto a una persona hasta 96 horas (144 en casos excepcionales) antes de presentarla ante un juez. Los diversos elementos de prueba recopilados hasta ahora acreditan la idea de que Lakdim había premeditado sus ataques, ya que además de las armas y los explosivos en el registro de su domicilio se encontraron unas notas manuscritas que hacen pensar en una especie de testamento y en las que había alusiones al Estado Islámico.

Homenaje en la mezquita

Mientras avanzan las investigaciones continúan los actos de homenaje a las víctimas. La iglesia de Trèbes fue escenario ayer de una misa en recuerdo de los cuatro fallecidos en el último ataque yihadista. El obispo de las diócesis de Carcasona y Narbona, Alain Planet, presidió una ceremonia religiosa a la que asistieron varios cientos de personas y que también fue seguida desde el exterior del templo.

Planet calificó de «gesto de entrega extraordinario» el realizado por Arnaud Beltrame, el teniente coronel de la Gendarmería que se cambió voluntariamente por una mujer a la que retenía el terrorista pertrechado en un supermercado de Trèbes. Según reveló la autopsia, el gendarme presentaba tres heridas por disparos y otra de arma blanca en el cuello.

Ayer también se llevó a cabo un minuto de silencio en homenaje a las víctimas en la mezquita de Carcasona por la que, según uno de sus responsables, Morad Mheyoui, el terrorista había pasado alguna vez. En declaraciones a France Info, Mheyoui lamentó que los servicios secretos, que tenían fichado al yihadista por riesgo de radicalización terrorista, no les hubieran informado, porque podrían haberlo vigilado y, en caso de haber detectado el peligro, «prevenir a las autoridades». El portavoz del Gobierno, Christophe Castaner, señaló en una entrevista con CNews que ataques como el protagonizado el viernes por Lakdim, que había sido vigilado primero en 2014 y luego en 2016 y 2017, sin que se encontrara ningún signo precursor, son «fáciles de hacer y difíciles de desbaratar».

Por otro lado, France Info reveló que Stéphane Poussier, un candidato de la Francia Insumisa en las legislativas de junio de 2017, fue detenido por apología del terrorismo después de haber colgado en su cuenta de Twitter un mensaje en el que se alegraba de la muerte de Arnaud Beltrames. «Cada vez que se liquida a un gendarme, y no ocurre todos los días, pienso en mi amigo Rémi Fraisse», escribió Poussier, en alusión a un militante de izquierdas que murió por una granada antidisturbios lanzada por un gendarme en una protesta en 2015.

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