La UE, indignada, abordará la polémica en la Eurocámara

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

Cuando el 'enemigo' es exterior, las cosas son mucho más sencillas en la Unión Europea, acostumbrada a lidiar con la diversidad de sus 28 Estados miembros. Ahora, ese enemigo se llama Facebook y el club no desaprovechará la ocasión de poner toda la carne en el asador y acorralar al gigante norteamericano para que dé explicaciones pormenorizadas de cómo usa los datos privados de los 500 millones de europeos.

El Parlamento Europeo, haciendo gala de su rol de 'poli malo' de la UE, «ha invitado» al consejero delegado de la compañía, Mark Zuckerberg, a que visite Bruselas o Estrasburgo para que dé la cara y ofrezca su versión de lo ocurrido. «Facebook necesita aclarar ante los representantes de 500 millones de europeos que no han sido utilizados datos personales para manipular la democracia (...). Un uso fraudulento de datos de usuarios es una violación inaceptable de los derechos de privacidad de los ciudadanos del bloque comunitario», censuró el presidente de la institución, el italiano Antonio Tajani, quien ayer anunció que han acordado mantener un debate 'ad hoc' en el próximo pleno. El chorreo que le va a caer a Facebook puede ser antológico. Habrá barra libre.

La Comisión Europea, por su parte, también sigue muy de cerca esta crisis. Nada más destaparse la noticia, la comisaria de Justicia y Consumidores, Vera Jourova, acudió a Twitter para tachar de «horrorosas» estas revelaciones y anunciar que pedirá «aclaraciones a Facebook para entender mejor el problema» durante la visita que estos días realiza a Estados Unidos. «El problema es gravísimo y debemos exigir que se ataje con la mayor celeridad posible para que no vuelva a producirse», aseguran fuentes del Ejecutivo liderado por el luxemburgués Jean-Claude Juncker.

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