Uno de los generales de Trump se entrega a la justicia

El exasesor de Seguridad Nacional del presidente Michael Flint se declara ante el juez culpable de haber mentido al FBI sobre la 'trama rusa'

M. GALLEGO NUEVA YORK.

Llegó la imagen con la que muchos habían soñado. Michael Flynn, exasesor de Seguridad Nacional de Donald Trump, entra flanqueado por sus abogados a un juzgado de Washington, donde se ha declarado culpable de mentir al FBI en relación a la 'trama rusa', la supuesta relación indebida de personas cercanas al entonces candidato a presidente con miembros del Gobierno de Moscú.

Es el menor de los cargos que tenía contra él el fiscal especial Bob Mueller, que a cambio de esta benevolencia obtiene su cooperación para encerrar a otros peces todavía más gordos. Flynn ha admitido que estableció contactos con Rusia por órdenes de alguien de mayor jerarquía que él en la campaña. Fuentes del 'Washington Post' aseguran que el implicado es Jared Kushner, yerno del presidente y uno de sus más estrechos colaboradores.

Flynn es el tercer miembro del equipo de campaña de Trump que entra en esos juzgados como imputado en la investigación de Mueller, después del exjefe de campaña, Paul Manaford, y del exasesor de política internacional George Papadopoulos, este último también se ha declarado culpable de mentir al FBI y coopera con la investigación.

Flynn es el único de los tres cuya importancia Trump no puede minimizar, porque llegó a ocupar con él un cargo en la Casa Blanca; aunque fuera despedido a los 25 días. Entonces la excusa fue que había mentido al vicepresidente sobre sus contactos con Rusia, pero todo el mundo sospechó que el Trump intentaba evitar descubrimientos mayores. De hecho, siguió hablando de él como «un buen hombre» y presionó al entonces director del FBI, James Comey, para que 'dejara correr' su caso, en lo que ahora se investiga como obstrucción a la Justicia.

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