«No es el final, es sólo el comienzo»

Supervivientes del tiroteo de Florida como Tyra Hemans y Emma Gonzalez (en el centro), en la protesta. :: aaron p. bernstein / Reuters/
Supervivientes del tiroteo de Florida como Tyra Hemans y Emma Gonzalez (en el centro), en la protesta. :: aaron p. bernstein / Reuters

Los impulsores de las masivas marchas en EE UU buscan ahora comprometer a los políticos en el control de las armas

R. C. NUEVA YORK.

Después de un día de protestas históricas en Estados Unidos, los jóvenes líderes del movimiento contra las armas de fuego siguen movilizados para reclamar leyes más severas a un estamento político de Washington que, por el momento, continúa inflexible. No hay una cifra oficial pero de acuerdo con la organización independiente Crowd Counting Consortium, especializada en el recuento de multitudes, la convocatoria del sábado reunió a más de 1,5 millones de personas en cientos de ciudades de EE UU. Sería así la mayor manifestación contra las armas de fuego en la historia del país.

La 'Marcha por nuestras vidas' se hizo eco de la reacción a la masacre desatada por Nikolas Cruz, que mató a tiros a 17 estudiantes el 14 de febrero en el instituto Marjory Stoneman Douglas, en Parkland, Florida. Un grupo de alumnos del centro, supervivientes del tiroteo, impulsa la movilización desde entonces, convirtiéndose en el referente de jóvenes que viven toda su vida escolar con la amenaza permanente de los asesinatos en masa.

Simpatía del Papa

Omnipresentes el sábado en la escena de la manifestación de Washington y arropados por celebridades del mundo del cine y la música, estos adolescentes se comprometieron ayer a continuar con su reivindicación. «El impulso seguirá, porque incluso cuando los medios se vayan, estos (jóvenes) estarán allí, luchando por su existencia», declaró Delaney Tarr, una de las supervivientes del tiroteo de Parkland. «Esto no es el final, es sólo el comienzo», advirtió su compañera Emma González, convertida ya en poderosa imagen de un movimiento que atrajo ayer la simpatía del Papa. «Queridos jóvenes, nunca se cansen de ser instrumentos de paz y alegría entre los suyos», tuiteó Francisco desde el Vaticano.

La acción de los estudiantes de Secundaria ya ha empujado a Florida a aprobar una ley, promulgada el día 9 por el gobernador Rick Scott que impone diversas restricciones, incluida la prohibición de los 'bump stocks' (accesorios para disparar ráfagas) o el aumento de 18 a 21 años de la edad legal para comprar un arma larga.

Pero el Congreso sigue paralizado y si bien muchos legisladores demócratas participaron en la marcha del sábado y llamaron públicamente a aprobar normas más estrictas, los republicanos -mayoría en ambas cámaras- continúan inflexibles. La magnitud de la protesta no fue suficiente para que el presidente, Donald Trump, la mencionara en su Twitter, alimentado regularmente desde el sábado con diversos temas.

Trump se limitó a reiterar el viernes su voluntad de prohibir los 'bump stocks', una medida de alcance muy marginal. El proyecto de presupuesto federal aprobado por el Congreso sólo prevé un ajuste del sistema de verificación de antecedentes penales y psiquiátricos antes de la compra de un arma de fuego, así como un aumento en las dotaciones de seguridad a las escuelas.

Pero los estudiantes del Marjory Stoneman Douglas están exigiendo un aumento de la edad legal para comprar armas y la prohibición de vender a civiles rifles de asalto y cargadores de gran capacidad, materiales utilizados en la mayoría de las masacres de los últimos años. El 6 de noviembre hay elecciones legislativas y para entonces 4 millones de jóvenes estadounidenses habrán alcanzado los 18 años, la edad de votar.

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