¿Y si al final hay un 'exit' del 'Brexit'?

Bruselas especula sobre una posible marcha atrás de Reino Unido para seguir en la UE que tendría como base un hipotético segundo referéndum

ADOLFO LORENTE

bruselas. Si no fuese por la gravedad de lo sucedido y de lo que vendrá, el juego semántico que está dando la futura salida de Reino Unido de la Unión Europea tiene un punto incluso divertido. La última moda de la temporada estival habla de un posible 'exit' del 'brexit', de una posible salida de la salida, de una reversión del traumático portazo... Vamos, de que Reino Unido siga dentro de la UE y no diga adiós el 29 de marzo de 2019. ¿Realmente es posible?

El runrún es cada vez mayor y en la capital comunitaria ya nadie pone la mano en el fuego ni por nada ni por nadie. Parece que no, pero nunca hay que olvidar que los británicos 'jamás votarían para marcharse de la UE' o ese otro imposible que decía que un personaje como Donald Trump jamás sería presidente de Estados Unidos. ¿Es posible el 'exit' del 'brexit'? Quién sabe, sobre todo viendo el «espectáculo» que está dando una clase política británica, como lamentan muchos en Bruselas.

Prueba de que esta hipótesis no es ni mucho menos descartable es que altos funcionarios y diplomáticos, cuando son interpelados sobre ello, no recurren al manido 'yo no hablo de política ficción', sino que de forma pausada y tranquila comienzan a exponer los posibles escenarios que una decisión de este calado traería. Si Londres decide desactivar el Artículo 50 de salida, todo dependerá de los 27 y del Parlamento Europeo, que deberían aceptar por unanimidad el arrepentimiento británico. «Hay dos opciones. Una, que las capitales se pusiesen muy duras y a modo de 'vendetta', planteasen un sinfín de condicionantes para readmitir a Gran Bretaña. Y dos, que finalmente se asuma el 'statu quo' anterior y se hiciese como si aquí no ha pasado nada. Si tengo que apostar por una, lo haría por la segunda sin la menor duda», asegura una alta fuente comunitaria.

La vuelta atrás debería ser aprobada por unanimidad del Consejo y por la Eurocámara

El abrupto recorrido de las negociaciones de salida protagonizado por el Gobierno de Theresa May, con imágenes tan duras para su reputación como acudir a la primera gran reunión al más alto nivel con las manos vacías, es el mejor síntoma de que todo es posible. La primera ministra, duramente golpeada en las últimas elecciones, no sólo parece haber perdido el apoyo de muchos votantes, sino también el de su Gobierno, cuyos primeros espadas llevan semanas practicando entre ellos mismos el arte del lanzamiento de cuchillos, a ser posible por la espalda. Que si 'brexit' duro, que si blando, que si ahora «pragmático»...

Eufemismos y más eufemismos para definir un proceso histórico que nadie sabe cómo acabará pero que amenaza con provocar daños irreparables, sobre todo para Reino Unido. Quizá por ello, destacadas personalidades británicas han redoblado su apuesta para que el 'exit' del 'brexit' sea algo más que un deseo a ambos lados del Canal de la Mancha.

Para muestra, la reciente carta publicada en el 'Financial Times' y que lleva la firma del antiguo diplomático John Kerr y otras 64 personalidades escocesas pidiendo la paralización inmediata del 'brexit' por sus «desastrosas consecuencias». «En democracia siempre es posible pensar de nuevo y elegir una dirección diferente», aseguran.

Seguro que se está preguntando quién es John Kerr. No es un cualquiera. Se trata de uno de los 'padres intelectuales' que en 2003 idearon el famoso Artículo 50 para salir del club de clubes. Siempre ha confesado que se pensó en él creyendo que jamás iba a ser utilizado, pero una vez activado, cree que hay margen para dar marcha atrás. Y si lo dice él, que fue quien ideó las reglas... Por cierto, que este artículo fue la noticia más leída del periódico aquel día.

Sin alfombras rojas

¿Cómo hacer factible el 'exit' del 'Brexit'? Según Gideon Rachman, una de las firmas más reputadas del 'FT', la clave es la celebración de un hipotético segundo referéndum. Esta consulta, que tanto temen los 'brexiters', se convocaría para que los ciudadanos diesen su plácet a los términos del divorcio que se acuerden con los 27. El problema es que pensar en un acuerdo entre ambas partes a día de hoy es poco menos que una quimera. Lo más factible es que todo se rompa en mil pedazos creando una incertidumbre muy peligrosa.

«La forma de pensar de los favorables al 'leave' (marcharse) es similar a la de una dictadura del tercer mundo: 'un hombre, un voto y una vez'. En otras palabras, que una decisión que ya ha sido adoptada por referéndum no puede ser revocada», argumenta Rachman.

«No se cómo, pero creo que finalmente se irán, que es muy complicado dar marcha atrás. Pero también creo que volverán dentro de unos años porque se darán cuenta del error histórico que están cometiendo», explica un alto diplomático comunitario. De momento y por si acaso, nadie cierra ninguna puerta.

El presidente francés, Emmanuel Macron, o el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble, han sido dos de los pesos pesados que hace ya algún tiempo tendieron su mano a Londres. Eso sí, que nadie piense en alfombras rojas porque en la capital comunitaria «algunos están bastante cansados de años y años soportando las peculiaridades británicas».

De ahí que no pocos vieron el 'brexit' como una liberación para poder redefinirse y avanzar a 27. «Como en 'Alicia en el País de las Maravillas', no todas las puertas son iguales. Abrirían la puerta hacia una nueva Europa, sin cheque británico», advirtió el negociador del 'brexit' en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt.

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