Los 27 fijan las líneas rojas del 'brexit'

Rajoy recuerda que cualquier acuerdo sobre Gibraltar resultará de la negociación bilateral entre España y Reino Unido

ADOLFO LORENTE CORRESPONSAL BRUSELAS.

En torno a las diez de la mañana, sus colegas europeos se despidieron de ella y le invitaron a salir de la sala. La UE del futuro se escribirá a Veintisiete y esta Europa se diseñará a Veintisiete. Así lo quiso Reino Unido y así será. El siempre temido 'vete, tenemos que hablar de ti' domina parte de la agenda comunitaria de Theresa May desde hace mucho tiempo. Ayer fue uno de esos días. La UE sigue marcando la agenda y las líneas rojas de la negociación del 'brexit'. El mensaje no ha cambiado: «Nada está acordado hasta que todo esté acordado». En 16 capítulos distribuidos en seis folios, el club recordó a Londres dónde está, qué tendrá y lo poco a lo que podrá aspirar. Y May, que hasta ahora no ha tenido más alternativa que acatar, acatar y seguir acatando, regreso al 10 de Downing Street comprobando que los 27 están mostrando una unidad que está sorprendiendo a propios y extraños.

«Las nuevas directrices de negociación ('guidelines') se han aprobado por los líderes en menos de medio minuto», se felicitó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, al término de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno celebrada el jueves y el viernes en la capital comunitaria. En concreto, lo que hicieron fue avalar el reciente principio de acuerdo político alcanzando el lunes entre los equipos negociadores de Bruselas y Londres, cerrando los flecos sobre el pasado, confirmando el periodo de transición entre el 30 de marzo de 2019 y el 31 de diciembre de 2020, y autorizando la negociación sobre la relación futura de ambos bloques.

Hace mucho tiempo que el 'brexit' se convirtió en una carrusel emocional en el que las sensaciones van por días y por barrios. Ahora, después de muchos semanas ensombrecidas por negros nubarrones, por fin empieza a vislumbrase algo de esperanza. No se sabe si para bien, pero al menos no para mal, que no es poco. «Debemos utilizar el impulso positivo que existe para finalizar asuntos pendientes como la solución a la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte», recalcó el presidente del Consejo, Donald Tusk. «Los líderes evaluarán en la cumbre de junio si la cuestión irlandesa se ha resuelto y se pronunciarán sobre cómo avanzar en la declaración común sobre nuestro futuro», apostilló.

Las directrices se limitan a subrayar algo que ya se sabía. En lo referido al periodo de transición, Reino Unido se seguirá beneficiando del mercado único pero deberá respetar las cuatro libertades (mercancías, trabajadores, capitales y servicios) y acatar toda la legislación comunitaria sin poder estar en los órganos de decisión. Respecto al futuro, mano tendida pero recordando que a lo mucho que puede aspirar Reino Unido es a un acuerdo comercial como un país tercero... «Desgraciadamente, esto tendrá consecuencias económicas negativas, en particular en el Reino Unido», advierte el texto.

Y añade: «El Consejo Europeo recuerda que las cuatro libertades son indivisibles y que no se puede escoger a la carta mediante una participación por sectores en el mercado único, algo que socavaría su integridad y su correcto funcionamiento». Otro de los grandes puntos de fricción que más controversia mediática está generando es el futuro de Gibraltar. El pasado lunes, el negociador jefe británico, el ministro David Davis, aseguró que el Peñón también se verá beneficiado del periodo de transición de 21 meses pactado entre ambos bloques, algo que tuvo que ser negado por el Gobierno español apenas unos minutos después.

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