Egipto emprende una caza de brujas contra la comunidad homosexual

La exhibición de una bandera del arco iris durante un concierto genera la intervención de los jueces y la Policía contra los responsables

GERARDO ELORIAGA

Agitar la bandera del arco iris durante un concierto de rock ha provocado una caza de brujas en Egipto. La primera presencia pública del símbolo de bisexuales, gays y lesbianas ha generado una enorme controversia en el país, donde la homofobia afecta a todos los estamentos de la sociedad. El hecho tuvo lugar el pasado 22 de setiembre, durante el concierto en El Cairo de Mashrou Leila, una banda libanesa de amplia proyección en el mundo árabe. La aparición de este emblema se ha convertido en toda una costumbre durante las actuaciones de este grupo, liderado por el abiertamente homosexual Hamed Sino, y que apela en sus canciones a la libertad para amar, pero que también expone la frustración de la juventud de Oriente Próximo, acosada por una rígida moral o a los abusos de los poderosos.

La imagen de la enseña fue ampliamente difundida en redes sociales y dio lugar a una campaña para identificar a los responsables. El fiscal Nabil Sabek solicitó su localización, acusándolos de «incitar a la homosexualidad». La Policía ha detenido a varios portadores, pero también se ha producido, al menos, un arresto por mostrarla en internet y manifestar su complacencia al respecto. Tan solo tres días después del recital, fue condenado a seis años de cárcel un joven estudiante que, al parecer, había participado en el acto.

La persecución, rápida y efectiva, ha sido alentada por figuras de la televisión como Ahmed Moussa, conductor de un famoso 'talk show', que ha asegurado que la bandera fue exhibida como parte de una campaña extranjera destinada a hacer creer que el país acepta la homosexualidad. El sindicato nacional de músicos se ha sumado a la operación de castigo y ha solicitado la prohibición de nuevas apariciones de Mashrou Leila. El conjunto, ahora en gira por Norteamérica, ha llamado a la solidaridad internacional con las víctimas y ha difundido un comunicado en el que señala que «esta represión no es separable de la sofocante atmósfera de miedo y abuso que experimentan todos los egipcios diariamente, independientemente de sus orientaciones sexuales».

Amnistía Internacional alerta sobre el uso de la tortura en la práctica de exámenes anales

Treinta y tres hombres y una mujer han sido arrestados, según el último balance de las asociaciones de defensa de los derechos humanos. Amnistía Internacional denuncia esta persecución y la práctica de exámenes anales que conculcan la prohibición del uso de la tortura. La Justicia egipcia ha acelerado los procesos y se estima que dieciséis inculpados serán sentenciados el día 29.

Este acoso al colectivo gay no tiene precedentes similares por su magnitud desde la redada contra el club Queen Boat en 2001 y que culminó con 52 detenciones. En cualquier caso, los cuerpos de seguridad practican una política regular de acoso contra los homosexuales. Los agentes suelen recurrir a las aplicaciones móviles para ligar y organizan citas para apresar a los usuarios. La grabación de los chats ha sido mostrada como prueba de cargo en los juicios contra los aprendidos

La represión contra las minorías sexuales, que incluye también a los individuos transgénero, forma parte de la estrategia global del Gobierno de Abdelfatah Al-Sisi, que busca congraciarse con la mayoritariamente conservadora opinión pública, acuciada por graves problemas para seguir adelante en una atmósfera de escasez y miedo. La situación social y económica de la república del Nilo es muy difícil tras la aplicación de políticas liberalizadoras que han recortado subsidios, impulsado los precios del combustible y la electricidad, e impulsado la inflación.

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