Las Vegas reaviva el debate sobre las armas

Matthew Helms, que trabajó como médico la noche del tiroteo en Las Vegas, visita ayer un punto improvisado en recuerdo de las víctimas. :: D. A. / afp

La matanza une a demócratas y a una parte de los republicanos para reclamar a Trump que incremente las restrinciones a la venta

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

A medida que emergen más detalles escalofriantes sobre el arsenal encontrado en posesión del autor de la matanza de Las Vegas a lo largo de todo Estados Unidos se incrementan también los llamamientos a promulgar nuevas leyes sobre el control de armas. El debate ha alcanzado de inmediato a Donald Trump, convencido defensor de la Segunda Enmienda, que da el derecho a la posesión de armas.

El presidente, que tiene previsto visitar hoy la ciudad del juego, se enfrenta a las críticas de demócratas y republicanos moderados, que reclaman mayor prevención. Creen que es el momento más adecuado para que la Casa Blanca se opusiera a la normativa que ahora mismo estudia el Congreso y que pretende eliminar las restricciones para la compra de silenciadores. La iniciativa, iniciamente dirigida a proteger del ruido a los cazadores, es controvertida desde su redacción aunque cuenta con el respaldo de la poderosa Asociación Nacional de Armas NRA. Los legisladores republicanos podrían considerar su elimi -nación, ya que se trataría de un gesto que no pondría el riesgo sucapital político. Trump le debe mucho al lobby armamentístico, que le ayudó a a alcanzar la presidencia. De hecho, en 2016 recibió más de seis millones para su campaña presidencial. También su hijo mayor, Donald Jr. apoya apoya abiertamente la legislación sobre el silenciador, a la que ha calificado como un «tema de seguridad y de salud».

En la década de los 90 Trump era partidario de la prohibición de arsenales de asalto y en 2012 alabó la respuesta delpresidente Obama a la matanza de la escuela de Sandy Hook, que incluía una campaña para leyes de armas más estrictas.

LA CLAVE En el domicilio del asesino fue localizado un arsenal y abundante material para fabricar explosivos

El debate reverdeció ayer porque en la vivienda de Stephen Paddock, responsable de la muerte de 59 personas y 527 heridos tras su ataque en Las Vegas, se localizó un sorprendente arsenal de más de cuarenta armas de fuego, varios miles de cartuchos de munición y explosivos. Además, en la habitación del hotel desde el que disparó contra un concierto de country había veintitrés pistolas y refles. Algunas de las armas tenían miras de largo alcance. Además, en el vehículo del asesino fueron encontrados varios kilos de nitrato de amonio, un componente utilizado para fabricar bombas.

El condado de Las Vegas, declarado en estado de emergencia, apenas empezó ayer a sobreponerse del tiroteo que el domingo por la noche convirtió en una zona de guerra el ambiente festivo que acogía el parque de hoteles y casinos.

Una atmósfera de desolación persistía. El bulevar permanecía cerrado, así como los hoteles, acordonados con las cintas amarillas de la Policía, que investiga la escena del crimen. El hotel Mandalay Bay, desde donde disparó Paddock, unos plasticos cubrían las ventajas rotas de la habitación el piso 32 que ocupó. Un silencio tenebroso y extraño se erige por toda la zona. Las máquinas tragaperras siguen calladas.

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