La tormentosa ausencia de Melania

M. GALLEGO NUEVA YORK.

La cuestión es simple: Donald Trump está en Davos, Melania no. La pareja iba a viajar junta a la estación de esquí más exclusiva del mundo, hasta que repentinamente la jefa de comunicación de la Primera Dama, Stephanie Grisham, anunció que se quedaba en casa por un «problema logístico en la agenda».

¿Qué tenía que hacer Melania Trump? Ayer visitó el Museo del Holocausto en Washington, abierto desde 1993, y luego se subió a un avión camino de Palm Beach, donde pasará el fin de semana en la mansión de Mar-a-Lago.

La mujer del magnate no ha hecho ninguna declaración pública desde que el 12 de enero 'The Wall Street Journal' publicó que el abogado personal de Trump Michael Cohen pagó 130.000 dólares a una estrella porno que dice haber tenido relaciones con Trump en 2006. Si bien éste niega que vendiese su silencio, un mes antes de las elecciones de 2016 Stormy Daniels canceló sin más explicaciones la entrevista que había negociado con el programa de ABC News 'Good Morning America', días después de que se diera a conocer la grabación de Trump en el programa de NBC 'Access Hollywood', grabada un año antes. Si en esta el magnate alardeaba de hacerle a las mujeres lo que le daba la gana, Daniels iba a contar la relación extramarital que mantuvo con él durante meses, cuando ya estaba casado con la modelo eslovaca y esta había dado a luz a su hijo Baron.

El testimonio quedó plasmado en una entrevista no publicada hasta ahora que concedió en 2011 a la revista 'In Touch'. La publicación corroboró su versión con varios testigos a los que se lo confió en su momento y les hizo pasar a todos por un detector de mentiras. Verificada su versión, se da por hecho que tras conocer a la actriz de grandes pechos en el Lago Tahoe durante un torneo de golf para celebridades, Trump la invitó a cenar, pero la espero en pijama en su habitación. Fue el principio de un 'affaire' que dejó al magnate más tocado que a la actriz. «¡Guau!, eres maravillosa, tengo que verte de nuevo», cuenta ella que le dijo. No es que la noche fuera nada del otro mundo, ni el «intentase tener sexo de estilo porno», ha explicado Stormy ('Tormentosa') Daniels. «Era muy de libro, una sola posición, ¿qué esperabas de alguien de su edad?».

No usaron preservativo, algo que debería preocupar a la esposa despechada tanto como inquieta a la prensa de dónde salió el dinero. La primera relación extramarital que enfrenta un presidente en la Casa Blanca desde Bill Clinton no impidió que Melania subiese ese fin de semana de puente al avión que los llevó a Palm Beach, pero estuvo notablemente ausente de las cenas y ahora de Davos. Una foto suya en la escalerilla dela avión intentando protegerse de los elementos mientras su marido entraba con un paraguas que no le ofreció daba cuenta de que la relación carece de romanticismo alguno. «Melania es una primera dama reservada pero se lleva un sobresaliente en mensajes subliminales», advirtió en CNN la historiadora Kate Andersen Bower.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos