Las revelaciones sobre la 'trama rusa' empañan el triunfo de Trump con su reforma fiscal

Donald Trump, ayer, durante un acto en Nueva York. :: N. G. / AFP/
Donald Trump, ayer, durante un acto en Nueva York. :: N. G. / AFP

R. C.

washington. Donald Trump tenía ayer motivos para estar satisfecho. El Senado había dado luz verde a su polémica reforma fiscal, como antes lo había hecho la Cámara de Representantes. Ahora solo falta que ambas armonicen sus posturas para que la reforma sea ley. Pero Trump tuvo que guardarse su triunfalismo porque horas antes el caso de la 'trama rusa' -las relaciones de personas cercanas a él con representantes del Gobierno de Moscú y la influencia de este en las elecciones presidenciales- habían dado un vuelco con la intervención del exasesor de Seguridad Nacional Michael Flynn, que se declaró culpable ante un juez de haber mentido al FBI sobre este asunto.

«Yo le despedí por mentir al vicepresidente y al FBI. Es triste porque no hizo nada ilegal durante la transición». Lo hizo, se supone, cuando era miembro del equipo de campaña del magnate y por orden de alguien superior a él. El diario 'Washington Post' creía saber ayer que ese 'alguien' era el mismísimo yerno del hoy presidente, Jared Kushner.

Trump se revolvía ayer contra quienes insistían en este asunto, que va cercándole de manera cada vez más agobiante, y desdeñaban la aprobación en el Senado de su reforma fiscal, lo que él considera un hecho «histórico». El texto fue aprobado por un estrecho margen de 51 votos a favor y 49 en contra. «Por primera vez desde 1986, la Cámara y el Senado adoptaron una gran reforma fiscal», se congratuló el presidente republicano de la Cámara, Paul Ryan. «Una oportunidad como ésta solo se presenta una vez por generación, debemos aprovecharla».

Ansioso por reivindicar una victoria en uno de los mejores días de su mandato, Trump tuiteó: «Estamos un paso más cerca de dar recortes tributarios enormes a las familias trabajadoras en todo Estados Unidos. ¡Esperamos firmar una ley final antes de Navidad!». «Tenemos que usar la palabra 'rebaja'. Porque 'reforma' puede ser que los impuestos suben», dijo ayer pletórico durante un acto de recaudación de fondos celebrado en Nueva York.

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