Un plan ambicioso y muy costoso que tiene a las aseguradoras en contra

El nuevo 'Medicare' reduciría la factura al eliminar copagos y primas, además de incluir dentista y oftalmólogo

C. CONEJERO NUEVA YORK.

El plan de Bernie Sanders transformaría radicalmente el sistema de salud estadounidense y lo haría extendiendo la cobertura del 'Medicare', el programa federal de salud pública ya existente, una especie de seguridad soc ial que cubre a los mayores de 65 años, personas con minusvalías y otros grupos con ciertas condiciones de salud. La propuesta supondría que el 'Medicare' se aplicase de forma gradual hasta que fuese universal en un periodo máximo de cuatro años, extendiendo el primer año la cobertura a los menores de 18 años y a los mayores de 55 años.

El sistema de pago único convierte al Estado (el Gobierno federal) en el único administrador de los gastos de salud eliminando los múltiples agentes de pago en la actualidad, entre ellos las compañías de seguros, el Gobierno federal y los Estados. El nuevo plan también simplificaría la factura a base de eliminar copagos, deducibles y primas, así como a las compañías de seguros privados que en la actualidad participan en el seguro del 'Medicare'. El plan de Sanders va un paso más allá al incluir dentista y oftalmólogo, un servicio que en general los seguros no suelen incluir.

Sin embargo, al ambicioso plan no le salen las cuentas. El Instituto Urbano hizo una estimación independiente durante la campaña de 2016 según la cual el programa sanitario costaría unos 32 trillones de dólares en la próxima década, el doble de lo proyectado por Sanders. El plan sería financiado con incrementos en los impuestos individuales y a las empresas, que en la actualidad deducen los gastos de salud en forma de crédito en la declaración de la renta.

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