Nuevo paso para dinamitar el programa de salud de Obama

La Casa Blanca anuncia la supresión de subsidios esenciales para el funcionamiento del sistema

AGENCIAS WASHINGTON

Desmantelar el Obamacare, el ambicioso programa puesto en marcha por el anterior presidente para que millones de estadounidenses tuvieran la asistencia sanitaria de la que carecían, fue una de las promesas que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca. Sin embargo, el empeño del nuevo presidente se ha estrellado contra la resistencia del Legislativo y Trump ha optado por el decreto para ir desmontando el sistema y lo último ha sido firmar una orden ejecutiva por la que relaja alguno de los requisitos del programa. La medida se une a otra de mayor calado por la que se suprimen subsidios fundamentales para el funcionamiento del sistema.

El Gobierno ha anunciado la decisión de poner fin a los subsidios a las aseguradoras de cobertura sanitaria amparados en la actual ley de Salud de Estados Unidos, lo que supone un gran revés para los mercados del sector.

El Departamento de Salud y Servicios Humanos «ha llegado a la conclusión de que no hay fondos para los pagos de reducción de costes compartidos con las compañías de seguros bajo Obamacare», anunció la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, quien argumentó que «la Cámara de Representantes demandó a la Administración anterior ante un tribunal federal por hacer estos pagos sin asignarlos a los presupuestos y el tribunal falló que los pagos eran ilegales».

Las subvenciones tienen un montante aproximado de 7.000 millones de dólares (casi 6.000 millones de euros) este año y se pagan en cuotas mensuales. Los expertos auguran que su supresión supondrá un fuerte golpe para los ya frágiles mercados de Obamacare, pero quizá menos severo de lo que hubiera sido hace unos meses. Muchas aseguradoras habían tasado los planes del próximo año por lo alto, temiendo que Trump confirmara su amenaza de retirar la financiación. Algunos gobiernos estatales también tomaron medidas para aislar sus mercados, y Estados como California ya anunciaron medidas para estabilizar los precios de las pólizas.

Los líderes demócratas del Congreso, Nancy Pelosi, de la Cámara de Representantes, y Chuck Schumer, del Senado, condenaron ayer la postura de Donald Trump. «En lugar de trabajar para reducir los costos de salud de los estadounidenses parece que el presidente aumentará las primas de salud sin ayuda de nadie», apuntaron en un comunicado conjunto.

«Es un acto rencoroso de sabotaje basto y sin sentido dirigido a las familias trabajadoras y la clase media en todos los rincones de EE UU», añadieron.

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