'Harvey' cambia la agenda republicana

El agua mantenía ayer bajo el agua buena parte de las instalaciones de planta química de Motiva Enterprises LLC, en Port Arthur (Texas). :: Adrees Latif / Reuters
El agua mantenía ayer bajo el agua buena parte de las instalaciones de planta química de Motiva Enterprises LLC, en Port Arthur (Texas). :: Adrees Latif / Reuters

La prioridad de las ayudas al rescate de Texas y Luisiana desplazan a un segundo plano los fondos para la construcción del muro con México

CAROLINE CONEJERO NUEVA YORK.

La Casa Blanca presentó al Congreso una petición de gasto adicional de 5.000 millones de euros en ayudas destinadas a los esfuerzos de recuperación en los Estados afectados por el huracán 'Harvey', especialmente Texas y Luisiana. Apartándose de su lema de minimizar el gasto federal público, la Casa Blanca se esforzó en asegurar que se trata de una muy responsable cantidad de fondos adicionales que se sumarán al presupuesto de gasto, ya que se cuenta con una gran reserva del fondo federal de asistencia destinado a desastres naturales.

Los fondos se consideran tan solo un primer pago en la larga factura que seguirá a la valoración completa de los extensos daños en la región. Del total, 421,3 millones de euros han sido ya aprobados con carácter de urgencia por el comité de apropiaciones de ambas cámaras del Congreso, que no requiere de votación en la cámara. El paquete de ayuda será destinado a cubrir las necesidades inmediatas a través de la Agencia Federal de Gestión de Emergencias en su mayor parte (unos 4,9 millones) mientras que el resto irá a la Administración Federal de Pequeños Negocios.

La inminente ayuda federal para la reconstrucción de la región cambia drásticamente el panorama fiscal federal cuyo techo de gasto, pendiente de aprobación en septiembre, tendrá que aumentar inexorablemente en solidaridad con una de las regiones económicas más densas del país, y bastión republicano por excelencia. De hecho, la nueva realidad de gasto impone nuevas dinámicas en el Congreso y aquellos que hasta ahora priorizaban la construcción de un muro con México se han visto obligados a abandonar la idea para apoyar, en su lugar, la reconstrucción de la costa en Texas.

Mano de obra fundamental

El nuevo consenso en el Congreso podría ayudar a un mandatario ansioso por verse competente en la gestión del primer desastre natural de gran envergadura de su presidencia, quien por ahora también ha renunciado a la amenaza de suspender la aprobación de los presupuestos y con ello paralizar el funcionamiento del Gobierno, si no se incluía la partida para construir su muro. Aunque, por otra parte, el aumento del techo de gasto federal desacredita la agenda republicana y presidencial.

Senadores republicanos de Texas como Ted Cruz y John Cornyn, que en el pasado se opusieron a la ayuda federal para la reconstrucción de la costa Este tras el huracán 'Sandy' -el segundo con el coste más alto de destrucción-, se encuentran ahora ante la paradójica situación de tener que aprobar subsidios para su propio Estado.

El nuevo escenario tendrá un impacto decisivo en la política de inmigración, especialmente en los trabajos de reconstrucción, en los que la ayuda de inmigrantes sin papeles, especialmente mexicanos, será indispensable. En un Estado como Texas, con una de las mayores tasas de indocumentados del país, y cierta escasez de mano de obra barata debido a las redadas contra inmigrantes irregulares en los últimos tiempos, resurgirá ahora una nueva actitud hacia ellos. Se espera también que Donald Trump reconsidere la eliminación de varios programas migratorios que protegen a menores y niños, así como el programa 'Dreamers' para legalizar a los hijos de indocumentados nacidos en el país y aún sin documentos.

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