Los defensores de las armas suman reveses

Jóvenes simpatizantes de Donald Trump. :: AFP/
Jóvenes simpatizantes de Donald Trump. :: AFP

La Asociación del Rifle se enfrenta al boicot de las grandes empresas, espoleadas por la conmoción ciudadana tras la matanza de Florida

CAROLINE CONEJERO N UEVA YORK.

El presidente de EE UU, Donald Trump, continúa con su defensa entusiasta de la propuesta de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) para armar a los profesores y pagarles un incentivo por esta función. A la vez, en un país conmocionado por el tiroteo que el día 14 se cobró diecisiete vidas en el instituto Parkland de Florida, crece la exigencia de leyes más estrictas de control de la venta de armamento.

Para Trump, con un pequeño plus se conseguiría «prácticamente gratis» convertir los centros educativos en blancos mucho más difíciles de atacar. Según el supuesto plan del mandatario, entre un 10% y un 40% de los docentes reunirían las condiciones para recibir formación para la defensa armada en escuelas e institutos. Las escuelas, declaró el presidente, deberían estar protegidas como lo están los bancos.

Todo esto en la misma jornada en que tachó de «cobarde» al guardia del instituto de Florida que no detuvo a Nikolas Cruz mientras perpetraba su matanza. El agente, Scot Peterson, fue despedido después de que un vídeo mostrara que no entró en el edificio. «Es un cobarde o simplemente se quedó helado ante la extrema presión», declaró Trump en la Casa Blanca instantes antes de desplazarse a Maryland, donde se celebra la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC). En su discurso en Maryland, el presidente insistió en su propuesta de armar a los docentes, mejorar el sistema de salud mental e incrementar la edad mínima para comprar un arma larga, ideas vagas que quizá nunca se materializarán en legislación. En el mismo escenario en el que el jueves habló el líder de la Asociación del Rifle, Trump se calificó a sí mismo como el mejor presidente de la historia e incluso habló de su famoso tupé.

Pese al ambiente de celebración de la Segunda Enmienda por parte de Trump y sus afines ideológicos, el movimiento nacional a favor del control de las armas gana ímpetu por momentos y la Asociación del Rifle se enfrenta a consignas como #boycottNRA. Cada día nuevas compañías dan la espalda al 'lobby', en la estela de Enterprise Holdings, First National Bank of Omaha y el gigante de seguridad cibernética Symantec.

En una breve declaración por Twitter, Symantec Corp. anunció que daba por terminado el programa de descuento para los miembros del NRA en los programas antivirus y antitroyanos Norton. Enterprise Holdings, matriz de las tres firmas de alquiler National, Álamo y Enterprise vehículos, canceló una iniciativa similar. Y el First National Bank of Omaha, una de las entidades bancarias privadas más grandes del país, anunció también el fin de una tarjeta de crédito que compartía la marca con la NRA y ofrecía ventajas a sus miembros. El banco admitió en las redes sociales que los consumidores les han forzado a cambiar sus relaciones con el 'lobby' de las armas.

También los hoteles Wyndham e Insurer Chubb de seguros a los propietarios de armas se han unido al boicot gracias al grupo civil de presión Everytown for Gun Safety. Numerosos movimientos sociales como Gays contra las Armas se han sumado al movimiento estudiantil a favor del control de armas que planea movilizaciones en todo el país en marzo. Otros grupos, con la etiqueta #PararNRAAmazon, presionan al gigante de la venta digital Amazon para que elimine el canal de NRA de servicio de vídeo.

El pánico ha empezado a hacer mella entre los políticos que se enfrentan a elecciones este año, particularmente en Florida, un Estado fundamental para determinar el mapa electoral para la presidencia. El propio gobernador, Rick Scott, anunció ayer que trabajará para aumentar de 18 a 21 años la edad mínima para comprar armas largas. Es un gesto que rompe con las prioridades políticas de la NRA.

En su anuncio, Scott se declaró miembro del 'lobby' y defensor del derecho constitucional a portar armas, pero también padre, abuelo y gobernador. «Estamos ante la difícil tarea de tener que equilibrar los derechos individuales con la obvia necesidad de la seguridad pública», dijo.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos