La Casa Blanca desvíncula las explosiones de Texas con el terrorismo

Un coche de Policía, en los alrededores de Fedex./Reuters
Un coche de Policía, en los alrededores de Fedex. / Reuters

Así lo ha asegurado la viceportavoz de la secretaria de prensa horas después de que un empleado resultara herido por la explosión de un paquete con clavos y metralla en una oficina de la compañía postal FedEx

EUROPA PRESSMadrid

La Casa Blanca ha afirmado este martes que por el momento no hay pruebas que apunten a que la explosión de varios paquetes bomba en las últimas semanas en el estado de Texas tenga relación alguna con el terrorismo.

«Estamos analizando la situación y las autoridades federales se están coordinando con las autoridades locales. Estamos comprometidos a llevar ante la justicia a los responsables de estos actos atroces. No hay un lazo aparente con el terrorismo por el momento», ha dicho la viceportavoz de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, en un mensaje en la red social Twitter.

Las palabras de Sanders han tenido lugar horas después de que un empleado resultara herido por la explosión de un paquete con clavos y metralla en una oficina de la compañía postal FedEx en la localidad de Schertz, en el estado de Texas.

Por su parte, un agente de la Policía Federal estadounidense (FBI) ha contado a la misma cadena que es «más que posible» que el paquete que ha estallado este martes esté relacionado con la serie de explosiones registradas en Austin en las últimas semanas.

La deflagración de este martes llega después de que la Policía de Austin informara el lunes de que está buscando a una única persona como sospechosa de cuatro explosiones registradas en las últimas semanas en la ciudad y que han dejado dos muertos.

«Claramente hacemos frente a un único responsable», dijo el jefe de la Policía de Austin, Brian Manley. «Tendremos que determinar si hay una ideología específica detrás de esto», señaló, según la cadena de televisión estadounidense NBC.

Las autoridades advirtieron de que los artefactos explosivos son cada vez más sofisticados. La anterior explosión, que dejó dos heridos, tuvo lugar el domingo. Previamente, Anthony Stephan Hose, un afroamericano de 39 años, murió tras el estallido de otro paquete el 2 de marzo.

En el segundo suceso, registrado el 12 de marzo, murió un músico afroamericano de 17 años, mientras que su madre resultó herida en estado crítico. Horas después, una tercera explosión hirió a una mujer de origen hispano de 75 años.

Las fuerzas de seguridad han recibido más de 700 llamadas denunciando la presencia de paquetes sospechosos en la zona desde que tuvo lugar el primer incidente a principios de marzo.

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