Los desplazados por la violencia ascienden a 30.000 en Centroáfrica

GERARDO ELORRIAGA

Los combates entre dos milicias rivales han provocado la huida de su hogar de 30.000 habitantes en torno a la ciudad de Paoua, en el noroeste de Centroáfrica. Los desplazados han buscado cobijo en esta población, donde cada hogar ya acoge a unas 40 personas, y los alimentos y el agua empiezan a escasear. Las luchas entre los grupos Revolución y Justicia y el Movimiento para la Liberación Popular de la República Centroafricana se recrudecieron el pasado 27 de diciembre y según detalla la ONG Médicos sin Fronteras, presente en la zona, los civiles se han convertido en objetivo para ambos bandos.

La atmósfera es de extrema violencia, según los recién llegados. «Los testigos hablan de hombres a caballo disparando sobre todo lo que se mueve», explica Gwenola François, responsable de la organización humanitaria, que habla de muertos y heridos abandonados. Hasta ahora, la región de Paoua había salido mejor parada de la escalada de violencia que sufrió el país a lo largo del pasado año, pero las noticias hablan del recrudecimiento de los abusos contra la población.

La República Centroafricana es uno de los Estados más frágiles del continente. El Gobierno de Bangui es incapaz de mantener la paz en el país, prácticamente en manos de diversas facciones que sobreviven gracias a la explotación impune de los recursos naturales y el expolio de los residentes.

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