Cuba vota al Parlamento que elegirá al relevo de Raúl Castro

En los comicios de hoy se designará a los 605 diputados que se espera que apoyen el traspaso del poder a Miguel Díaz Canel

MILAGROS LÓPEZ DE GUEREÑO LA HABANA.

Los cubanos participan hoy en la segunda etapa de su particular y complejo sistema electoral que, a diferencia de como ha ocurrido desde 1976, no son unos comicios más. Son especiales pues cuando el 19 de abril se constituya la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) -su Parlamento unicameral-, los 605 diputados que salgan elegidos de las urnas, por primera vez en la historia de la revolución elegirán a un presidente del Gobierno que no llevará el apellido Castro Ruz. También se vota a los 1.265 delegados a las asambleas provinciales del país.

Desde que a las siete de la mañana abran los 24.470 colegios electorales del país en la presente jornada, más de ocho millones de cubanos podrán ejercer su derecho de votar, más bien de refrendar, la cantidad de diputados que representan a 92 distritos del país y 168 municipios.

Todos ellos se determinan en proporción al número de población a razón de «uno por cada 20.000 habitantes o fracción mayor de 10.000». De ese modo, las localidades de 30.000 o menos personas siempre tienen dos diputados.

Las autoridades cubanas presumen de tener el «sistema electoral más democrático del mundo», en el que el pueblo participa directamente. Comienza con la elección cada dos años y medio de los delegados municipales, concejales, quienes eligen al delegado, alcalde. Los opositores han intentado aparecer en las listas, pero se les identifica antes de la votación y no salen. Los últimos comicios de este tipo fueron en noviembre pasado.

A estas elecciones generales concurren, según la ley electoral, un 50% de los precandidatos presentados por organizaciones de masas -el partido único PPC, la central de trabajadores (sindicato), las juventudes o la Federación de Mujeres cubanas- seleccionados por sus cualidades, preparación y compromiso político. Para votar o ser votado hay que tener al menos 16 años.

La otra mitad de los diputados se selecciona entre los delegados municipales. De ello se encargan las respectivas comisiones de candidaturas de la Asamblea Municipal del Poder Popular. De manera que los legisladores se eligen por las localidades del país. Es decir, el de La Habana no puede votar por quien sea candidato por Santiago de Cuba.

Como solo hay un partido, no hay campañas electorales, ni cabezas de listas, aunque en los lugares donde aparecen varias personas la papeleta da la opción de marcar con una X general a todos o validar solo alguno de los nombres.

En ese contexto, la disidencia -Estados Unidos y grupos anticastristas- insiste en que se abra el abanico político a más partidos para considerar que los comicios son realmente democráticos. De igual modo, los diputados, salvo excepciones, tampoco tienen salario y, por tanto, deben mantener sus trabajos habituales.

Integrantes del Gobierno

Para ser elegido cada precandidato debe obtener más del 50% de los sufragios. De lo contrario hay que hacer una segunda vuelta. Cuando esta fase está completada y se conforma la ANPP, la Comisión de Candidatura Nacional pide a los diputados que propongan a los integrantes del Consejo de Estado (Gobierno) compuesto por 31 personas.

Es lo que el doctor José Luis Toledo Santander, presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales y Jurídicos de la ANPP, define como «elecciones de segundo grado». Los diputados aprueban la candidatura y votan, «de manera directa y secreta» al presidente, primer vicepresidente, los vicepresidentes, el secretariado y el resto de los miembros del Gobierno.

Raúl Castro ha expresado que se retirará de la primera magistratura del Ejecutivo. Pero debe ser diputado para poder traspasar el poder, que recaería en Miguel Díaz Canel, quien cumplirá 57 años el 18 de abril y representa a una generación nacida después del triunfo de la revolución.

Se prevé que junto con el general Castro, se retiren otros de los veteranos históricos del castrismo que lo han acompañado en su empeño de reformar la economía, a un paso más lento del que muchos quisieran. Así el mandatario podrá cumplir con el objetivo para el que en 2009 dijo que fue elegido: «Defender, mantener, continuar perfeccionando el socialismo».

Bajo su mandato Cuba ha cambiado, han crecido los negocios privados, los cubanos pueden viajar, pero falta la unificación monetaria. Una patata caliente que le tocará al futuro presidente. Se da por descontado que Raúl Castro seguirá apoyando, si no dirigiendo, más o menos abiertamente sus pasos desde el mismo consejo de Estado y desde luego a través de su decisivo puesto de primer Secretario del PCC, que podría mantener hasta el próximo congreso del partido en 2021.

de abril es la fecha en la que tomarán posesión los diputados y se constituirá la Asamblea Nacional. Ese día es considerado el del relevo formal de Raúl Castro como presidente.

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