Un coche mata a una niña al empotrarse contra una pizzería cerca de París

R. C. PARÍS.

Una niña falleció ayer a últimas horas de la tarde arrollada por un coche que atravesó la vitrina de una pizzería de la periferia de París. Otras siete personas que se encontraban en el local resultaron heridas, cuatro de pronóstico grave y siete leves, en un suceso que, según fuentes judiciales «permiten descartar la pista terrorista». Al parecer, el conductor del vehículo, que fue detenido en el mismo lugar de los hechos, habría querido suicidarse.

Pasadas las 20:00 horas, un turismo de la marca BMW se estrelló a gran velocidad contra el ventanal del establecimiento, ubicado en una de las calles principales de la localidad de Sept-Sorts, al este de París, en el departamento de Seine-et-Marne. En ese momento, el comedor estaba lleno de clientes.

La niña, de 13 años, murió en el acto, explicó a al cadena de televisión BFMTV el portavoz del Ministerio de Interior, Pierre-Henry Brandet. El hermano pequeño de la joven fallecida es uno de los heridos graves y su pronóstico vital es «comprometido», informó la Gendarmería. Según la Fiscalía de Meaux, se trataría de un «acto deliberado» pero que, «a priori, no tiene nada que ver con un acto terrorista». Las primeras declaraciones del hombre detenido «permiten descartar la pista terrorista», añadieron las mismas fuentes. El conductor, nacido en 1985 y vecino de la localidad, no era un «desconocido para los servicios de inteligencia y para la justicia», precisó Brandet. El hombre declaró a los agentes que le detuvieron que había «intentado ponerle fin a su vida sin éxito anoche [domingo]. Por lo que habría decidido volver a hacerlo de esta forma», señalaron fuentes de la investigación.

El suceso despertó la inmediata alarma antiterrorista dada la similitud con el método utilizado en algunas acciones yihadistas, la última, el atropello de seis soldados en Levallois hace una semana.

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