Brasil prepara la 'solución Maia'

Un hombre camina frente a una pintada a favor del cambio presidencial. :: Pilar Olivares / REUTERS

Los partidos políticos apuestan porque Michel Temer sea reemplazado en la presidencia del país por el líder de la Cámara de los Diputados

MARCELA VALENTE BUENOS AIRES.

Como un vehículo sin frenos y en una pendiente, la crisis política en Brasil está adquiriendo un vértigo tal que el primer hombre en la línea de sucesión del presidente, Michel Temer, ya bosqueja su propio Gabinete y procura respaldo de los mercados financieros. El 'favorito' es Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados y sucesor legal de Temer en caso de que el mandatario -acusado de corrupción- dimita o sea desplazado por el Congreso. Su nombre surgió en las últimas horas ante la evidencia de que la situación de Temer, acorralado por la justicia y por nuevas denuncias, es insostenible.

Según el PSDB, principal formación aliada del Gobierno, «Brasil está llegando a la ingobernabilidad», tal como lo advirtió el líder de la agrupación, Tasso Jereissati. Los aliados creen que Maia -del partido DEM, otro socio político de Temer- podría garantizar la travesía hasta completar el mandato maldito que comenzó Dilma Rousseff en 2015.

El senador Cassio Cunha Lima, también del PSDB, declaró ayer ante un grupo de inversores que «el Gobierno ya cayó» y que, si depende del Congreso, «en quince días hay nuevo presidente».

Separado de Temer desde que se conoció el audio que implicaba al presidente en un caso de corrupción, Maia considera que la denuncia contra es «grave» y si bien no descarta que el Congreso lo salve, se debe actuar «lo más rápido posible», alertó.

Tras la acusación ante el Supremo Tribunal Federal por parte de la Procuraduría General de la República el Parlamento debe decidir por dos tercios de los votos si autoriza o no a abrir una investigación penal contra el presidente. Primero, los diputados de la Comisión de Constitución y Justicia tendrán que votar la semana que viene si procede tramitar la denuncia antes de pasarla al plenario. Solo ocho de los 66 integrantes del órgano estaban seguros ayer de respaldar al presidente.

Frente a ese escenario, Rodrigo Maia se entrevista con analistas de bancos, inversores, empresarios y economistas. La idea es asegurar a sus interlocutores que en caso de que sustituya a Temer se mantendrán los planes de aprobar la reforma laboral y la ley previsional en las cámaras.

El único que se opone a la llamada 'solución Maia' es el opositor Partido de los Trabajadores creado por los expresidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Dilma Rousseff, que prefiere la convocatoria de elecciones directas anticipadas.

Un golpista por otro

El expresidente admitió públicamente que Maia «se prepara para ser el nuevo presidente», pero le negó su apoyo. «Veo mucha gente entusiasmada con la idea de que Temer no dura una semana», dijo Lula y remarcó que su partido también quiere eso, pero con comicios. «No creemos que un golpista sea mejor que otro», denunció, aludiendo a la complicidad de Maia con la destitución de Rousseff.

Entretanto, Maia, que realizó el jueves un viaje relámpago a Buenos Aires, advirtió ayer de que es preciso tener «mucha tranquilidad y prudencia» y a la vez restablecer «lo más rápido posible» la agenda de reformas en el Congreso.

La publicación 'Poder 360', que sigue al minuto los entresijos del Congreso, reveló ayer que en caso de que Maia asuma la presidencia, más de la mitad de los ministros designados por Temer permanecerán en sus carteras, incluido el de Hacienda, Henrique Meirelles.

En cambio, deberán abandonar sus puestos los más comprometidos con el Palacio del Planalto (residencia presidencial) -el jefe de la Casa Civil, Eliseu Padilha, y el secretario general de Presidencia, Moreira Franco entre otros- a fin de recrear un Gabinete que parece herido de muerte.

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