Una bomba obliga al mayor desalojo desde la II Guerra Mundial en Alemania

El potente artefacto obligó a evacuar los edificios en un radio de 1,5 kilómetros en Fráncfort.
El potente artefacto obligó a evacuar los edificios en un radio de 1,5 kilómetros en Fráncfort. / D. R. / AFP

Cerca de 60.000 habitantes de Fráncfort fueron evacuados para desactivar un artefacto británico de 1,8 toneladas lanzado hace 70 años

JUAN CARLOS BARRENA ERLÍN.

b No hubo la temida gran explosión que podría haber asolado el centro de Fráncfort, pero tres estallidos menores pusieron ayer fin a la mayor evacuación de población en Alemania desde la Segunda Guerra Mundial por el hallazgo de una gigantesca bomba bélica, una operación que obligó a desalojar a más de 60.000 personas en la capital financiera de Europa. Tras desactivar el artefacto de 1,8 toneladas lanzado por la fuerza aérea británica RAF hace más de 70 años, los artificieros procedieron a inutilizar sus tres detonadores activándolos de manera controlada.

A las 18:31 horas la policía de Fráncfort emitía un tuit con el texto 'Conseguido'. La noticia de que el monstruo explosivo había sido inutilizado fue recibida con una salva de aplausos en el recinto ferial de la ciudad, al borde del Meno, donde se habían concentrado varios miles de evacuados. El artefacto, una bomba aérea 'blockbuster' del tipo HC4000 para reventar manzanas de edificios, había sido encontrado el martes pasado durante unas obras en el campus de la Universidad Goethe y desató las alarmas en el municipio.

Su potencial poder devastador obligó a ordenar la evacuación de todos los edificios en un radio de 1,5 kilómetros en el corazón de la ciudad, desalojo que afectó a miles de viviendas, pero también a un gran hospital e incluso a la comisaría central de policía. Cientos de agentes, bomberos, sanitarios y voluntarios trabajaron para ayudar a salir de la zona a las personas impedidas y comprobar que nadie permanecía en el perímetro de riesgo. Unas 500 personas fueron evacuadas en transportes especiales.

Sin embargo, la resistencia a abandonar sus viviendas por parte de una docena de habitantes obligó a retrasar dos horas y media la desactivación. «Se negaban a abandonar sus hogares por ignorancia o estupidez», dijo un portavoz policial, quien señaló que una persona fue sacada por la fuerza de su hogar y detenida provisionalmente por enfrentarse a la autoridad. Fue necesaria la ayuda de los bomberos, que colocaron una escalera mecánica para que los agentes accedieran por el balcón a la vivienda del 'rebelde'.

En su balance final, la Policía comunicó que fue necesario detener provisionalmente a cinco personas que se negaban a ser evacuadas, mientras 19 viviendas fueron abiertas por la fuerza y 298 personas expulsadas de la zona de peligro.

Complicada operación

La desactivación también resultó complicada, ya que, aunque los artificieros lograron inutilizar sus tres detonadores, no pudieron extraer las cápsulas de explosivo de dos de ellos, que finalmente tuvieron que ser desmontados con herramientas especiales. La mayoría de los habitantes de la zona evacuada pudieron regresar a sus hogares poco después. La desactivación de bombas y artefactos de la Segunda Guerra Mundial es una actividad cotidiana en Alemania. Un día antes de la operación en Fráncfort fueron evacuadas 21.000 personas en la localidad de Coblenza tras el hallazgo de una bomba aérea estadounidense de 500 kilogramos de peso. Los expertos calculan que entre el 10 y el 20% de las bombas aliadas lanzadas sobre Alemania durante la última gran Guerra no estallaron y quedaron enterradas por su propio peso.

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