Los Balcanes anhelan la imposible UE a 33

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro de Albania, Edi Rama charlan, ayer, en Tirana. :: Malton Dibra / efe/
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro de Albania, Edi Rama charlan, ayer, en Tirana. :: Malton Dibra / efe

Como ya hizo Juncker, Tusk está de gira por los seis países que aspiran a formar parte del club pese al escepticismo de las grandes potencias

ADOLFO LORENTE

bruselas. Primero fue el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, luego la jefa de la diplomacia comunitaria, la italiana Federica Mogherini, y ahora, le toca el turno al presidente del Consejo, Donald Tusk. Sigue la 'operación cortejo a los Balcanes occidentales' sin saber muy bien cómo va a terminar ni a dónde se pretende llegar. El objetivo es claro: evitar que esta alambicada pero estratégica zona en materia como la inmigración caiga en manos rusas, sobre todo, o chinas.

«No tengo ninguna duda de que existe el mejor interés para que toda la región de los Balcanes occidentales esté plenamente integrada en la UE. El proceso se asemejará más a una carrera de obstáculos que una autopista, pero la integración completa sigue siendo nuestro destino común», recalcó Tusk desde Albania, la primera de las paradas de este particular 'roadtrip'. También ayer visitó Montenegro, hoy Serbia, mañana en Kosovo y Bosnia-Herzegovina, y el viernes Macedonia.

Bruselas quiere que los seis países de los Balcanes se pongan la camiseta europea prometiéndoles incentivos económicos e incluso políticos, como una futura adhesión al club de clubes. Para muchos, sin embargo, no dejan de ser cantos de sirena con escasos o nulos visos de culminarse ya que en el caso de Kosovo, por ejemplo, hay cinco Estados miembros de la Unión que ni siquiera lo reconocen como país. Son España, Rumanía, Eslovaquia, Grecia y Chipre.

LA CLAVEEl 17 de mayo hay una cumbre UE-Balcanes a la que no asistirá Rajoy si al final está presente Kosovo

La gira del presidente del Consejo busca redoblar los esfuerzos diplomáticos de cara a la cumbre que la UE celebrará con los Balcanes occidentales el 17 de mayo de Sofía. ¿Por qué aquí? Porque Bulgaria ostenta ahora la presidencia rotatoria del Consejo y entre sus prioridades se ha fijado acercar el club a una zona de enorme relevancia geopolítica, pero extremadamente compleja.

Se va Reino Unido

La UE parece ir por un lado y sus Estados por el otro ya que son pocas las capitales que desean afrontar un proceso de adhesión en plena eclosión del 'brexit'. Ni Alemania, ni Francia, ni los nórdicos están por la labor. No quieren más líos. Saldrá Reino Unido, pero podrían entrar seis nuevos países. Por un lado, Serbia y Montenegro, ya en negociaciones; por otro, Albania y Macedonia, con los que la Comisión acaba de proponer iniciar las negociaciones; en tercer lugar, Bosnia-Herzegovina, que presentó su solicitud de acceso en febrero de 2016; y por último, Kosovo, que firmó un acuerdo de estabilización y asociación en abril de 2016.

Con el adiós británico, se pasará de la Europa de los 28 a la de los 27. ¿Pero es factible la Europa de los 33 con los Balcanes? Todavía queda un mundo para encontrar una respuesta adecuada ya que en el mejor de los escenarios, las primeras adhesiones no llegarían hasta 2025 en el caso de Serbia y Montenegro.

Mariano Rajoy, molesto

Quizá la mejor frase que sintetiza la estrategia europea la pronunció el pasado febrero en la Eurocámara el comisario de Vecindad, Johannes Hann: «O exportamos estabilidad o importaremos inestabilidad». Así de claro. Sin embargo, la propia Comisión es consciente de que estos países siguen a un mundo de poder acceder a la UE, como admite en sus últimos informes. No sólo por la falta de independencia judicial o sus carencias económicas, sobre todo por el arraigo del crimen organizado.

Como ayer advirtió Tusk, estos países «no lo tendrán nada fácil para convencer a varios Estados miembros». Uno de ellos es España, que no participará en la cumbre del 17 de mayo si al final es invitado el presidente de Kosovo. «Vamos a ver qué es lo que se trata finalmente, pero nosotros tenemos un problema importante», advirtió en su última visita a Bruselas, donde no ocultó su malestar asegurando que estaba «sorprendido» de que se hable de ampliaciones de la UE incluyendo a países que no son reconocidos por socios comunitarios. Como aseguran fuentes diplomáticas, «hay una gran mayoría de países que considera que la Comisión se está precipitando».

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